Señales de calma del perro, fundamentales para la buena convivencia

El lobo es un animal que vive en manada, por lo que es muy importante para él disponer de un lenguaje que le permita comunicarse con otros individuos de su especie. Adoptando una serie de actitudes y posiciones corporales es capaz de conseguir relaciones favorables y evitar conflictos con sus compañeros de manada.

Aunque el ambiente en el que vive actualmente el perro es muy distinto al de sus antepasados, aún mantiene algunos de estos gestos. Con ellos tratan de comunicarse con los demás perros, pero también con nosotros. Es por eso que deberíamos conocerlas. Entender lo que vuestro perro trata de deciros puede facilitar mucho la convivencia y hacer nuestra amistad mucho más enriquecedora para ambos.

Algunos perros tienen un lenguaje corporal muy rico, mientras que el de otros es más limitado. Aun así hay una serie de señales de calma que son comunes para todos y que deberíamos conocer.

Lamerse el hocico

Es una de las señales de calma más comunes. Es especialmente frecuente en perros poco expresivos, ya sea por su fisonomía (bulldogs y demás perros con arrugas en el rostro) o por su pelo (perros oscuros o de pelo largo). El perro se lame rápidamente el hocico, y aunque para nosotros sea muy difícil apreciarlo, los demás perros se dan cuenta enseguida.

Hay que tener en cuenta el contexto en el que se produce ésta señal, pues puede tener muchas otras causas. Por ejemplo si nos dirigimos a nuestro perro con algo de comida posiblemente se va a lamer al ver alimento.

Evitar la mirada

Cuando un perro evita mirar a otro perro o a una persona le está dando una clara señal de que se siente incómodo o estresado. En general es una señal muy sutil y difícil de ver. De todas maneras en situaciones especialmente incomodas para el can, puede llegar a girar la cabeza para evitarnos la mirada.

Podemos ver esta señal en distintas situaciones. Por ejemplo si un perro se acerca a otro de un modo demasiado directo veremos cómo el segundo se queda quieto y le evita la mirada. También podemos verlo cuando reñimos a nuestro perro.

Si observamos esta reacción en nuestro perro y logramos comprender a que es debida, nos será más fácil hacer algo para evitar la situación estresante y para reconfortar al animal.

Jadear

El jadeo es un comportamiento fisiológico del perro. Si nuestro perro ha hecho mucho ejercicio o el día es muy caluroso, el jadeo no será una señal de calma.

En cambio si vemos que nuestro perro jadea sin haber hecho ejercicio es posible que haya algo de su entorno que le esté causando estrés o malestar. Tendremos que fijarnos para ver que puede ser el causante de este comportamiento.

Bostezar

A menudo podemos ver como nuestro perro bosteza. Muchas veces esto es debido a que se encuentra relajado o cansado, pero debemos fijarnos bien porque puede tener otro significado.Cuando nuestro perro bosteza largamente y varias veces seguidas puede ser una señal de incomodidad o nerviosismo. Esta acción tiene una ventaja añadida, pues contribuye a relajar tanto al perro que la lleva a cabo como a los que lo observan.

Olisquear

En ocasiones cuando nuestro perro está con otros canes podemos ver como en lugar de acercarse a ellos para jugar se pone a olfatear el suelo. Este comportamiento puede parecer extraño, pues da la sensación de que el perro muestra desinterés por sus compañeros. Eso no es así, pues el perro está pendiente de su entorno.

No debemos confundir el olfateo como señal de calma con el olfateo que se da durante el paseo y en situaciones no estresantes. En el segundo caso el perro lo único que pretende es buscar rastros y olores interesantes.

Interponerse

Es muy curioso cómo el perro trata de evitar incluso los conflictos en los que no está implicado él mismo. Podemos ver que si empieza una discusión entre familiares nuestro perro tratará de situarse entre las personas implicadas para evitar una pelea. Esta conducta también la observaremos si entre dos perros se dan momentos tensos que podrían llevar a una pelea. Es muy habitual que otro perro se sitúe con cuidado entre ellos para distraer su atención.

Se trata de una conducta muy importante tanto para los lobos como para los perros en libertad. En ella podemos ver una clara intención de mantener la manada unida, situación clave para la supervivencia.

Posición de juego

Se trata de una postura que todos conocemos. El perro se sitúa con las patas delanteras extendidas, el pecho tocando al suelo y la cabeza baja. A su vez las patas traseras están rectas y la cola alta y generalmente en movimiento.

Es un comportamiento muy frecuente en perros de todas las edades y especialmente en cachorros. Cuando un perro adopta esta posición ante otro le está indicando que su acercamiento es amistoso y que solo pretende jugar.

No debemos interpretar esta posición como signo de agresividad ni de preparación para el ataque, pues significa todo lo contrario.

Andar lentamente

Muchas veces podremos ver como nuestro perro se acerca poco a poco a otro. Generalmente un acercamiento rápido puede generar conflictos, pues el otro perro puede sentirse intimidado o amenazado.

También podemos ver este comportamiento cuando nuestro perro se acerca a algún objeto o ser desconocido para él. Esto sucede porque se siente inseguro y es precavido con lo que pueda suceder.

Podemos aplicarnos este comportamiento a nosotros mismos. Si vemos que al acercarnos a un perro este se muestra inseguro o miedoso, podemos ir más pausadamente hacia él. Esto es importante sobre todo para los niños, que tienden a ir corriendo a jugar con los perritos. Su rápida aproximación al can puede causarle incomodidad.

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