Cómo conseguir que dos perros se lleven bien

Una de las principales dudas cuando alguien se plantea ampliar su familia canina es cómo conseguir que se lleve bien con el perro de la casa. Es muy importante seguir una serie de pasos para conseguir una convivencia amistosa y agradable. Nos va a tomar tiempo y hace falta paciencia, pero el resultado va a ser de lo más gratificante.

Aspectos a tener en cuenta

Antes de juntar a nuestro perro con otro debemos hacer un ejercicio de reflexión. Hay que ser conscientes del carácter de nuestro perro. Si muestra comportamientos agresivos o está mal socializado podemos tener problemas y el proceso será mucho más lento. Por éste motivo tenemos que pensar en el tiempo y esfuerzo que nos va a requerir y en si tenemos la paciencia suficiente para hacerlo.

No debemos dejar el proceso a medias ni ir con prisas, el resultado puede ser una convivencia complicada y en el peor de los casos peleas y ataques entre los perros.  Además en caso que la situación nos supere hay que saber pedir ayuda, un profesional puede asesorarnos y hacerlo todo más sencillo. Éste debe ser un adiestrador canino o etólogo.

Presentación de los perros

El primer contacto entre dos perros es un momento muy importante. Si va bien tenemos muchas más posibilidades de conseguir buenos resultados en poco tiempo.

La presentación debe ser en un sitio neutral para los dos perros. Uno de los errores más comunes en la presentación de dos perros es juntarlos en el territorio de uno de ellos.  No debemos llevar a un perro a casa del otro porque le podemos causar la sensación de que su espacio es invadido por un desconocido. Por éste motivo su comportamiento puede ser agresivo, estará a la defensiva.

como juegan los perros

Dos perros jueguan de forma amistosa

Lo mejor es encontrarse en un parque canino donde podamos dejar sueltos a los dos perros. Una vez estén los dos en el mismo espacio no debemos forzar la situación. Si los perros prefieren olisquear su entorno o corretear y se ignoran entre ellos no los vamos obligar a estar juntos. Debemos respetar sus ritmos.

Tenemos que fijarnos especialmente en su lenguaje corporal. De esta manera sabremos si el acercamiento entre los perros es amistoso y “en son de paz” o si hay comportamientos agresivos. Nuestro perro también se fijará en nuestra actitud, y debemos estar tranquilos y serenos en todo momento para que sienta que todo está bien. Si estamos nerviosos el comportamiento del perro reflejará nuestro estado y tendrá consecuencias negativas.

Si tienen ganas de jugar juntos no tenemos que impedírselo. De todos modos es mejor evitar traer juguetes de uno de los perros, ya que podemos desencadenar una pelea.

El paseo

En caso de no tener un espacio para soltar a los perros y que se conozcan a su ritmo, puede ser una buena idea ir de paseo. Ésta opción también es buena para el segundo contacto entre los dos perros o en el caso que uno de ellos muestre comportamiento agresivo.

Lo ideal será que tú seas quien lleve a tu perro y el otro vaya con alguien más bien desconocido para él. El paseo puede ser en cualquier zona, pero es recomendable ir a un sitio tranquilo y con estímulos olfativos para los canes. Usar la nariz los relaja y conseguiremos un paseo más tranquilo.

Los perros pueden ir con la correa larga, sin tensión, y permitiremos que se acerquen y olfateen. De todos modos estaremos siempre atentos para que, en caso de agresividad, podamos separarlos rápidamente.

Correas largas para perros

Dos perros paseando juntos

La convivencia en casa

Cuando hemos conseguido una buena relación en sitios neutrales y los perros se llevan bien podemos plantearnos llevar a uno de los perros a casa del otro. Si nuestro objetivo es conseguir que se lleven bien para adoptar al otro perro tendrá que ser en nuestra casa. En cambio si solo pretendemos que nuestro perro se haga amigo del de otra persona lo haremos en casa del perro más tranquilo y sumiso.

Hay que preparar la casa antes de la llegada del segundo perro. Debemos tener dos comederos y bebederos separados, uno para cada perro, y también dos camastros o lugares de descanso apartados. Además tendríamos que esconder los juguetes de nuestro perro para evitar peleas.

Al llegar el perro a casa, tal y como ya hemos comentado debemos cuidar nuestra actitud, mostrándonos tranquilos y relajados. Hay que estar siempre supervisando a los perros, pero es mejor intervenir solo en caso imprescindible.

Si vemos que uno de los dos perros empieza a ponerse nervioso lo mejor será separarlos y volver a intentarlo otro día. Como ya hemos dicho cada perro necesita su tiempo, y no debemos forzarlos ni ir con prisas.

dos perros compartiendo su juguete

En caso que vayamos a adoptar al otro perro, durante los primeros días alimentaremos a los dos canes en habitaciones separadas. Con el tiempo podremos darles de comer en el mismo sitio, pero siempre vigilando que ninguno de los dos perros le robe la comida al otro.

Que hacer en caso de pelea

Si a pesar de seguir las pautas se produce una pelea debemos saber cómo reaccionar para solucionarlo. Lo más importante es mantener la calma. Si nos ponemos nerviosos los perros aún lo estarán más y las lesiones serán peores.

Si estamos solos siempre intentaremos separar al perro que se está mostrando más agresivo. En caso que tengamos ayuda de otra persona cada uno se encargará de sujetar a uno de los perros. Para evitar sufrir daños sujetaremos al perro de la correa (en caso que esté atado) o tiraremos de sus patas traseras. Nunca lo sujetaremos por delante, pues el riesgo de ser mordidos será muy elevado. No debemos olvidar que el perro está alterado. Aunque nunca nos haya hecho daño, en ésta situación nos puede agredir.

Otra alternativa segura si la pelea se produce en el exterior es lanzar agua a los perros. Podemos usar una manguera a presión o un cubo de agua. De ésta manera desviamos la atención de los perros hacia otro estímulo.

perros agresivos

Perros en actitud agresiva

Después de la pelea hay que dejar a los perros en espacios separados para que se relajen. Si más adelante decidimos intentar un nuevo encuentro tendremos que estar alerta y supervisando a los perros. Nuestra actitud tendrá que seguir siendo relajada para evitar un nuevo incidente. Si estamos alterados o nerviosos podemos promover que se produzca una nueva pelea.

Cachorros

cachorro de perro

Perro adulto en tono cariñoso con un cachorro

En el caso de que tengamos que juntar a un perro adulto con un cachorro las cosas son más fáciles. Los perros adultos son mucho más permisivos con los cachorros. Por éste motivo sería muy extraño que se produjera una mala reacción. De todos modos debemos mantenernos alerta, pues los cachorros son más delicados. Además si vemos que el pequeño está agobiando al can adulto con sus juegos lo mejor es intervenir. Podemos distraer al cachorro jugando un rato con él para que deje descansar al perro adulto.

[Total:0    Promedio:0/5]
About the author

Anna Maria

Leave a comment: