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Tranquilizantes para perros, ¿sí o no?

By Ana Pérez / 13/01/2018

No todos los perros son tranquilos. Ni nerviosos. La mayoría de las veces son estímulos externos los que provocan el nerviosismo del animal. Con paciencia y guía es posible guiar al perro a un estado más relajado. Sin embargo, este proceso es de largo recorrido y, a veces, no disponemos de dicho tiempo. En estos casos, la mayoría de propietarios apuestan por los tranquilizantes para perros.

El dilema está en la mesa. Tranquilizantes para perros, ¿sí o no? Como amante de los animales mi respuesta es clara y concisa: No. Hay que identificar la causa que incomoda al perro y actuar en consecuencia. Al igual que te ocurriría con un ser humano, tu primera reacción para calmarle no es recurrir a la medicación, sino apoyarle y buscar un remedio… ‘más natural’.

Lo importante en este caso es lograr que tu perro no sufra. Y, por muy poco partidaria que sea a la hora de dar tranquilizantes a los perros, he de reconocer que, si el especialista lo indica, habrá que seguir sus órdenes. En realidad, la decisión no es tuya.

La única persona que puede decir si debes o no dar tranquilizantes para perros a tu mascota es el veterinario. Además, debe dejarte claro qué cantidad suministrar y cuando, dependiendo de las condiciones físicas del perro y su tamaño. Olvídate de darle por tu cuenta lo que consideres apropiado; estás poniendo en juego la vida de tu amigo.

La mayoría de veterinarios solo recomiendan el uso de tranquilizantes para perros en momentos muy puntuales. Puede ser porque tu mascota presente problemas de ansiedad, se excite en exceso sin motivo aparente o se agite ante situaciones novedosas (viajes, mudanzas, tormentas, fuegos artificiales, baños…). Para el resto de ocasiones, te recomendarán seguir una conducta puntual que ayude a calmar los nervios de tu perro.

Tranquilizante para perros

Tranquilizantes para perros, ¿sí o no?

Tipos de tranquilizantes para perros

Cualquier sedante que vayas a usar con tu perro debe estar receta y recomendado por tu veterinario de confianza. Por favor, jamás le des a tu mascota un tranquilizante para perros por tu cuenta. Lo más probable es que, en vez de ayudarle a recuperar la serenidad y el bienestar, estés poniendo su vida en peligro.

Los especialistas suelen recomendar químicos como diazepam, xanax, acepromacina, medetomidina y clomipramina a modo de sedantes para perros. Además, en algunas ocasiones recetarán un medicamento específico para un determinado tipo de nerviosismo o ansiedad, de ahí otro aspecto fundamental para depender del veterinario a la hora de darle un sedante a tu perro.

Por supuesto, la Naturaleza también ofrece un amplio abanico de compuestos tranquilizantes para perros. Pero, al igual que ocurre con los compuestos farmacológicos, el hecho de provenir de la Naturaleza directamente, no significa que podamos emplearlos en el animal así porque sí.

Sedante para perros

Existen remedios químicos, naturales y alternativos para calmar al perro.

Sedantes para perros de origen natural

El medio que nos rodea ofrece una selección de hierbas que ayudarán a tranquilizar de forma natural a tu mascota en caso de necesidad. Igualmente, sigue los consejos del especialista antes de suministrarle nada a tu perro. Ya lo sabes, lo importante es que tu perro esté tranquilo y no sufra.

Una de las hierbas más conocidas como sedante, con un uso bastante extendido tanto para humanos como para animales, es la manzanilla. Las infusiones a base de manzanilla son bastante toleradas por los perros y les ayuda a paliar su nerviosismo frente a dolores estomacales, digestiones pesadas y cualquier dificultad que pueda presentar su aparato digestivo. Además, la manzanilla es anti espasmódica, con lo que vendrá de perlas para tratar a un perro nervioso con problemas de estómago.

La avena tiene un efecto parecido al de la manzanilla en los perros. Se emplea como tónico relajante y se puede facilitar al animal tanto cruda como cocinada.

Los aromas de la lavanda relajan a humanos y animales por igual. A diferencia de los dos casos anteriores, el perro se sentirá más tranquilo y relajado simplemente oliendo lavanda. No es necesaria su ingesta. Bastará con que pongas unas gotitas de esencia de lavanda en un sitio cercano al perro, donde éste pueda inspirar el olor con cada respiración.

Otra opción consiste en recurrir a la valeriana. Se ha demostrado científicamente que esta hierba ayuda a estar más sereno, tener sueños reparadores y, además, presenta alivio sintomático frente a dolores musculares y cuadros de estrés. Con unas gotas en la comida de tu perro será más que suficiente para que la valeriana haga su efecto.

Cómo suministrar el tranquilizante para perros

El primer paso para suministrar un sedante para perros a tu mascota consiste en ir al veterinario. El especialista se encargará de determinar qué producto será más eficaz. Igualmente determinará la cantidad y asiduidad. El veterinario es el único con potestad para extender la receta médica.

Cualquier tranquilizante para perros farmacológico necesita de receta. La única persona que puede darte dicha receta es el veterinario. No juegues con la salud de tu mascota y cíñete a las instrucciones del especialista.

Por norma general, todo sedante para perros se vende en forma de pastillas o comprimidos. Podrás suministrar el medicamento con una chuche, metiéndosela directamente en la boca y esperar a que se la trague o, mezclar las pastillas con su alimento habitual preferido.

Sedante para perros

Si tu perro muestra nerviosismo, intenta calmarle con métodos alternativos a la medicación.

Alternativas no químicas para calmar al perro

Antes de recurrir a la química para calmar al perro, te recomiendo que intentes serenarlo con técnicas alternativas. La experiencia nos ha demostrado que un perro ejercitado se muestra mucho más calmado ante situaciones estresantes.

Si sabes de antemano que el perro va a estar expuesto a estrés, procura pasearlo al menos una hora. En este tiempo el animal debe poder correr a sus anchas, jugar contigo y relacionarse con otros perros. Este desfogue hará que se comporte con más tranquilidad frente al estrés.

Si tu perro es nervioso en casa, permítele quemar energía en esos paseos largos. Deja que juegue todo lo que quiera durante ese tiempo. Sin embargo, los juegos en casa deben ser tranquilos. Nada de tirarle la pelota ni hacer amagos de pelea con él mientras esté encerrado. Buscas su calma, no agitación. Acaríciale y muéstrale tu cariño para que no se estrese.

En el caso de enfrentarse a situaciones puntuales de alto estrés, como es el caso de los fuegos artificiales, prueba a distraerle. Llévale a su rincón favorito de casa y rodéale de sus juguetes. Intenta distraerle jugando con él y repite el proceso cada vez que lo necesites. El perro terminará asociando buenos ratos a momentos de estrés. A pesar del ruido de los fuegos artificiales.

En caso de no estar en casa y saber que tu perro padece ansiedad o estrés, siempre puedes recurrir al empleo de cámaras de seguridad para comprobar qué hace tu mascota en tu ausencia. Así podrás actuar en consecuencia y evitar, en la medida de los posible, aquellas situaciones que más alteran la tranquilidad de tu perro.

Ya os he dejado mi opinión y motivos por los que no soy partidaria de suministrar tranquilizantes para perros a mis mascotas. Ahora bien, he de reconocer que cada perro es un mundo y sus necesidades no siempre pueden cubrirse con optativas a la medicación. Sin embargo, me gustaría saber qué opináis vosotros al respecto. ¿Le daríais sedantes al perro a la primera de cambio? ¿Optaríais por soluciones alternativas?

About the author

Ana Pérez

Química Medio Ambiental reinventada en Editora de Contenidos desde 2010.

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