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Todo sobre el celo en las perras

A veces, en la decisión de tener un perro, no pensamos si necesitamos un macho o una hembra. Cada uno, tiene sus consecuencias. Lo que a veces no tenemos en cuenta, si nos decidimos por una hembra, es el celo. Conocemos a continuación todos los detalles del celo en las perras, ¡No te lo pierdas!

El celo en las perras

Es una parte fundamental de su ciclo reproductivo. Les provoca cambios físicos y hormonales y hace que su comportamiento cambie. Durante este período (que dependiendo de cada perra, empezará antes o después) se da la ovulación. El objetivo de las hembras, será ser montada por un perro, y el de los machos, correr a su encuentro. Esto sólo se dará en algunos períodos limitados y concretos del año. Normalmente, las hembras tendrán dos celos al año, separados por seis meses, aunque esto no es así en todas. Habrá algunas que solo tengan un celo al año. Dura aproximadamente tres semanas, pero entre el día 10º y el 15º serán los días de mayor  fertilidad.

A veces, el celo se vuelve incómodo por sus cambios de comportamiento, empiezan a manchar, cuando salimos a la calle todos los perros, por instinto, tienden a acercarse… Hay que cumplir un protocolo a la hora de salir a la calle.

Tendremos que llevar a la perra atada en todo momento, aunque no veamos a ningún perro alrededor. La hembra se habrá encargado de ir dejando su olor (miccionando) para que los machos acudan. Hay que tener en cuenta que la monta de un macho puede ser muy rápida y, que si esto sucediera, ya no se podrían separar.

Habrá que evitar zonas de perros como pipicanes durante los días que dure este período. Es la hembra la que tiene que estar alejada de los grupos para evitar las crías indeseadas, pues el futuro de éstas solo será el abandono o, en la mayoría de los casos, la muerte.

Existen fármacos para evitar embarazos después de cubrir a la perra, pero pueden producir efectos secundarios, y no son muy recomendables.

Si no vamos a criar nunca, y no queremos correr el riesgo, podemos recurrir a la esterilización o castración.

Celo en perras
Perra en celo acostada sobre un jardín.

Castración en perras

Es un método quirúrgico, mediante el cual, el veterinario extirpa los ovarios, el útero y parte del cérvix. La perra deberá ir a la clínica en ayunas durante ocho horas. Allí, lo más probable es que se les administre un pre-anestésico para tranquilizarla y para preparar su cuerpo para la anestesia general. Cuando ya tenga los puntos cosidos, se despertará y se sentirá dolorida, por lo que, el veterinario le dará unos analgésicos que, nosotros en casa, deberemos seguir administrándole.

El mejor momento para la castración, es después del primer celo, dejando un tiempo prudencial prescrito para la intervención.

En hembras, la esterilización esterilización ayuda a prevenir también el cáncer de ovario y útero y elimina la posibilidad de tener embarazos psicológicos.

Criar perros de raza

Si por el contrario queremos criar, tenemos que tener en cuenta varias cosas:

Debería de estar cada vez más controlado, y no hacerlo por mero capricho.

La cría selectiva, es para mantener y perpetuar un standar.

Si nuestra hembra es de pura raza, habrá que elegir a un macho, que sea de carácter equilibrado, esté demostrado que tiene una buena salud y no haya problemas genéticos, (por ejemplo, en pastores alemanes se tendrá que tener asegurado que esté libre de displasia. Los bull dogs ingleses tienen problemas respiratorios. En bóxer, cardíacos. O en golden o cockers, tumorales), y que no tenga consanguinidad con la hembra, es decir, que no tengan antepasados en común. También habrá que tener asegurado que la hembra esté libre de cualquier problema de estos.

Es conveniente, que la hembra vaya al territorio del macho para la monta, que habría que realizarla un mínimo de dos veces para que esté asegurada. Teniendo en cuenta que los días de mayor fertilidad son entre el 10º y el 15º, y que tienes que dejar un día de descanso, por ejemplo si son tres días serían el 10, 12, y 14.

Criar conlleva una responsabilidad y mucho trabajo. Habrá que asegurarnos de que tenemos un sitio adecuado y amplio dependiendo la raza con la que vayamos a criar, y saber los cuidados que necesitarán.

Tendremos que tener unos conocimientos básicos durante la gestación y el parto, tanto alimenticios como sanitarios. En algunos casos, se necesitará asistencia, por lo que, se recomienda, al ser posible, contar con un profesional veterinario que nos guíe.

Y sobre todo, saber que una hembra puede llegar a tener entre tres y doce cachorros (o más, en algunos casos) y debemos saber qué va a ocurrir con ellos. Tenemos que ser consecuentes y tener todo listo antes. Hay que mantenerlos en casa durante dos meses, en los cuales, los primeros 20 días, la madre se ocupará de ellos y no notaremos su presencia, ya que sus deyecciones son de alimento materno y la perra al estimularlos con la lengua se encarga de limpiarlo todo. Pero, pasados estos días, se harán notar en sonido y olores. A partir de los 20 días empezarán a salir los dientes de los cachorros, al mamar harán heridas y provocarán dolor a la madre, con lo cual dejará de alimentarlos con leche. Puede ocurrir que la hembra al verse en esa situación, tienda a comer pienso en exceso y a beber mucha agua para poder regurgitarlo donde estén sus cachorros, para que coman. Podemos evitar esta situación, poniendo varios recipientes, o uno adecuado para ellos, con pienso empapado en agua creando una pasta. Al ser una comida sólida y externa, la madre ya no los limpiará, o por lo menos no lo harán en la mayoría de los casos, creando suciedad por sus pipis y heces, las cuales tendremos que retirar y limpiar lo antes posible. Son muy útiles los empapadores para cunas, para que empiecen a hacerlo en ellos.

Cruzar Perros

Celo de las perras
Celo de las perras Cachorro acostado junto a sus hermanos descansando.

Como ya hemos dicho, tiene que ser en el territorio del macho. La monta nos puede presentar diferentes problemas:

La perra no se deja montar o no admite al macho por ser primeriza. (Si contamos con criadores experimentados, estos nos ayudarán a realizarla).

En algunas razas, de tamaño pequeño, habrá que ser muy cuidadoso con la elección del macho, ya que es conveniente que sea más pequeño que la hembra. Aunque no esté demostrado, la genética la marca el macho. Por lo que, por ejemplo, si cubrimos a una perrita Yorki o parecida, de 1,5kg con un macho de 3kg, el parto será, normalmente, con cesárea, ya que los cachorros serán demasiado grandes.

Gestación en perras

Una vez que la perra está cubierta, aproximadamente serán dos meses de gestación (58-63 días). Tendremos que controlar su evolución.

En el tema de alimentación, no debemos darle de comer demasiado, ni comidas que hagan crecer demasiado los fetos. Tendrá que ser una dieta equilibrada rica en proteínas. La dieta de cachorro se le puede dar después del parto, durante la lactancia, para mejorar la cantidad y calidad de su leche.

Al final de este período, podemos hacer una ecografía o placa para saber cuántos cachorros vienen. Es una medida opcional pero muy recomendable, así a la hora del parto se sabrá con exactitud cuántos vienen, y si existiera algún problema como en el que la madre, por cansancio en el parto por ejemplo, se quedara con alguna cría dentro.

Tendremos que llevar la cuenta del momento en el que la hembra ha sido cubierta, para saber aproximadamente cuándo tendrá a sus crías.

De todas formas, ella nos avisará, ya que manifestará de forma física, jadeos continuos, inquietud, buscará un sitio oscuro que tendrá como refugio para tener allí a sus cachorros y bajará su temperatura corporal a 36,5-37, cuando la normal sería de 38 grados (esto lo podremos comprobar usando un termómetro vía anal).

No es lo mismo una perra que viva en casa, que una que viva en el campo. La perra de campo, buscará un sitio oscuro, resguardado (como una cueva) para tenerlos.

La hembra de criadero, tendrá ya su sitio destinado.

Y a la de casa, habrá que construirle una paridera, pues si no, buscará ella el sitio que le parezca y a lo mejor a nosotros no nos gusta.

El parto

El parto, puede durar de tres horas hasta doce (o más).

Se recomienda no molestar a la perra, y que sea ella la que haga todo el trabajo, teniendo en cuenta también que, aunque queramos ayudar, habrá perras que nos admitan, y otras que no.

Si la perra sin embargo nos admite, y queremos asistir el parto, necesitaremos:

  • Varias toallas.
  • Tijeras que corten bien.
  • Manta eléctrica a una temperatura baja, con la que mantendrás el calor de los cachorros que vayas sacando, como si fuese el de la madre.
  • Barreño con agua, por si es necesario limpiarse.
  • Hilo de coser, para atar el cordón umbilical.
  • Guantes de látex.
Cachorro de perro
Cachorro de perro Cachorro de perro durmiendo tras la toma.

Cuando vayan saliendo los cachorros, procederemos a romper la bolsa amniótica, limpiarlos con una toalla y frotarlos entre la zona del cuello hasta la mitad de la espalda, hasta que emitan un leve chillido. Si viéramos que no lloran, y se escucha como un ronroneo, será porque les haya quedado restos de líquido en las fosas nasales y deberemos limpiarlas con ayuda de un sacamocos, para que puedan respirar bien. (Siempre a la hora de manipular a los cachorros, se hará de forma horizontal por posibles inundaciones de líquido en los pulmones).

El hilo de coser, lo utilizaremos para hacer un nudo en el cordón umbilical a un centímetro más o menos de la cría, y el resto lo cortaremos con unas tijeras que corten bien.

Uno a uno, iremos dejándolos en la manta eléctrica, colocada en una caja ya que los cachorros tienden a moverse, con una temperatura muy suave para no dañarlo y que la perra pueda seguir con su parto.  También los podemos tapar con una mantita. Si vemos que la mama se pone muy nerviosa y quiere cogerlo se lo daremos, ya que su instinto es protegerlo, y aunque estemos con ella debemos respetar eso.

Una vez que tenemos a todos los cachorros, procederemos a ponérselos a la madre para que coman.

Hay que tener mucho cuidado de que no se quede ningún cachorro entre la pared de la paridera y la madre, pues lo puede asfixiar sin darse cuenta.

Ella se encargará de todo durante los primeros veinte días.

Si en el transcurso del parto surgiera algún problema, o dificultad, llamaremos al veterinario inmediatamente.

Si se ha criado de forma controlada, el cachorro, antes de irse con su nueva familia, debe estar desparasitado, vacunado y con un control de salud. También debe estar inscrito en la sociedad canina, que si es aquí en España, será en la Real Sociedad Canina Española, en la que deberemos hacer las consultas pertinentes, tramitaciones de pedigrees, papeles de notificación de camada, etc.

Todo esto, conlleva una serie de gastos (alimento, vacunas, pedigrees, microchips…), por eso, debemos pensarlo muy bien y hacernos muchas preguntas antes de ponernos a criar, ¿por qué quieres criar?, si es por quedarte un cachorro de tu perro ¿sabes qué vas a hacer con el resto de las crías?, ¿vas a poder sufragar todos los gastos que conlleva esto? En definitiva, tener sentido común.

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