Embarazo psicológico en la perra

El embarazo psicológico o pseudogestación es un estado fisiológico en el que la perra muestra signos muy parecidos a los de un embarazo real. Se produce por cambios en la presencia de determinadas hormonas en la sangre, y aunque no sea considerado una enfermedad nos puede causar muchos dolores de cabeza.

Qué es el embarazo psicológico

El embarazo psicológico es un proceso natural que se da en perras adultas no preñadas. Sus síntomas se inician entre 6 y 8 semanas posteriores al celo, y generalmente se produce en perras mayores de dos años. De todas maneras puede observarse a partir del inicio de la madurez sexual.

La causa de este proceso es un aumento de la síntesis de prolactina y una disminución de la progesterona. Estas hormonas tienen varios efectos físicos y psicológicos sobre la perra, y darán lugar a síntomas característicos del embarazo.

Síntomas

Lo más destacado en cuanto a cambios físicos es la distensión abdominal, la hinchazón de las mamas y la producción de leche o de secreciones sanguinolentas en la glándula mamaria.

Por otro lado resaltan también una serie de cambios de comportamiento:

  • Nerviosismo: Veremos cómo nuestra perra está más agitada e irritable de lo habitual.
  • Conducta de nidificación: La perra busca un sitio tranquilo en el que ‘parir’.
  • Adopción de objetos: Podemos ver como nuestra mascota cuida a un objeto inerte como si fuera su cachorro. Generalmente adoptan peluches o ropa, pero puede tratarse de cualquier cosa.
  • Agresividad maternal: Se produce cuando la perra protege a sus cachorros. Un animal con pseudogestación puede mostrarse agresivo cuando nos acercamos a su zona de nido o a los objetos que ha adoptado. No se trata de un problema de comportamiento que se vaya a mantener a largo plazo, en el momento que las hormonas vuelvan a sus niveles normales desaparecerá.
Perra con embarazo psicológico
Es muy común que las perras pseudogestantes recojan objetos y los cuiden como si de cachorros se trataran. En esta imagen vemos una perrita que ha adoptado varias pelotas y objetos

Hay otros signos más inespecíficos que pueden estar relacionados con el embarazo psicológico. Entre ellos encontraremos la disminución de la actividad, los vómitos, la pérdida de apetito, y el aumento o pérdida de peso.

En algunos casos la perra puede llegar a padecer mastitis. Se trata de una infección de la glándula mamaria que resulta bastante dolorosa y desagradable, y habrá que darle cura.

¿Por qué se produce?

La pseudogestación es un mecanismo natural que existe en el perro, lobo y otros mamíferos. Se da en especies animales que conviven en grupo, y tiene el objetivo de mejorar la supervivencia de las crías. En el caso de la loba, cuando una hembra da a luz a una camada, las otras lobas de la manada entran en pseudogestación. Así en caso de que la madre no pueda cuidar de los pequeños las otras hembras podrán alimentarlos y sacarlos adelante.

loba con su cachorro
En las manadas salvajes de lobos si la madre de una camada fallece, enferma o no puede cuidar de sus pequeños las otras hembras podrán criarlos gracias al embarazo psicológico

Las perras domésticas mantienen este mecanismo de sus antepasados, los lobos. Actualmente para ellas es un proceso que no tiene sentido biológico, y es por eso que cada vez es menos frecuente. Además, al carecer de utilidad, puede convertirse en una molestia para nosotros y para el animal.

Cómo actuar ante un embarazo psicológico

Si vemos que nuestra perra muestra síntomas de pseudogestación es imprescindible acudir al veterinario. Cómo ya hemos dicho, no se trata de una enfermedad, pero dada la facilidad con la que se confunde con un embarazo real es muy importante descartar que la perra esté preñada. Es posible que sea necesario realizar una ecografía o radiografía para detectar la presencia de cachorros en el útero de nuestra perrita.

Una vez estemos seguros de que no está embarazada, debemos tomar ciertas medidas:

  • Evitar la manipulación de las mamas e impedir que la perra se las lama. Si estimulamos la glándula mamaria se mantendrá la producción de leche, y debemos evitarlo. En caso de que nuestra mascota insista en lamerse podemos optar por un collar isabelino o un jersey que se lo impida. En ningún caso debemos sacarle la leche ya que si se acumula parará la producción.
  • Impedir que la perra muestre conductas maternales como la adopción de objetos o nidificación. En caso de que veamos que coge objetos y los cría como si fueran cachorros, debemos quitárselos y esconderlos.
  • Se ha observado que un incremento de la actividad reduce los síntomas. Es posible que la perra se muestre poco interesada en hacer ejercicio, pero tenemos que conseguir que se mueva.

Tratamiento y prevención

En general la pseudogestación es una fase del ciclo reproductivo de la perra que no supone demasiados problemas. Si seguimos las pautas anteriores veremos cómo en pocos días los síntomas desaparecen sin necesidad de fármacos. De todas maneras el embarazo psicológico puede prolongarse o causar molestias a la perra, y en esos casos el veterinario nos puede recetar un tratamiento que ayudará a eliminar los síntomas.

Para la prevención del embarazo psicológico solo existe una medida, la esterilización. Para ello, puede ser de utilidad el collar isabelino. Al eliminar los órganos sexuales de la perra dejará de producir las hormonas que intervienen en el proceso y por lo tanto no volverá a padecerlo. Esta cirugía es muy recomendable para las perras que padecen pseudogestación de forma habitual y para las que sufren muchas molestias, además de tener otros beneficios para la salud del animal, ya que por ejemplo evita totalmente el riesgo de piometra.

cirugía
La esterilización impide que la perra vuelva a tener un embarazo psicológico.