¿Es bueno dar pescado a nuestro perro? Sí, siempre que se ofrezca bien preparado y en su justa medida. El pescado puede formar parte de una dieta natural equilibrada, aunque lo importante es que la dieta completa cubra todas las necesidades de vitaminas y minerales de tu perro.
También sabemos que los perros son carnívoros facultativos, la mayor proporción de lo que comen debe ser de origen animal. Lo más habitual es que les demos aves, como el pollo o el pavo, conejo o ternera, pero tenemos un ingrediente muy importante, con muchos beneficios que con frecuencia olvidamos: el pescado.
¿Qué beneficios tiene el pescado para los perros?
El pescado es un alimento muy completo, tiene un gran aporte de proteínas, de vitaminas y minerales. Destaca por su gran aporte de ácidos grasos Omega 3, sobre todo en el caso del pescado azul.
Aparte del aporte nutricional, tiene un gran impacto en la salud de nuestros perritos, ayudando a que su sistema cardiovascular se mantenga sano gracias a su bajo contenido de grasas saturadas.
El pescado también es bueno para mejorar la salud de nuestras articulaciones, por su rico contenido en ácido graso Omega 3 de cadena larga, ya que uno de sus efectos es ayudar a aplacar las sustancias inflamatorias del organismo. Los ácidos grasos Omega 3 también ayudarán a mejorar su sistema inmune y a la piel lo más sana posible.
En el caso de perritos con sobrepeso, el pescado puede ayudar a sustituir otras fuentes de grasa, pero lo que de verdad cuenta es controlar las raciones y el ejercicio.
Para los cachorros es muy importante, ya que contiene nutrientes esenciales como el EPA y el DHA que favorecen el desarrollo óptimo del cerebro.
Además, también tiene una alta digestibilidad debido al gran aporte de aminoácidos.
En el caso de que un perro presente alergias a la carne roja, puede servir como sustituto porque contiene un aporte proteico similar, aunque el pescado también puede provocar alergia en algunos perros.
¿Es bueno dar pescado a nuestro perro? ¿Qué pescados son los recomendados?
Los pescados con mayor aporte de ácidos grasos y los más recomendados para los perros son:
- Merluza
- Atún (con moderación)
- Salmón
- Sardinas
- Caballa
- Arenque
Actualmente, el pescado para hacer menús barf más utilizado es el salmón, ya que tiene un alto contenido en nutrientes EPA y DHA que favorece el funcionamiento cerebral y visual y refuerza el sistema inmunológico.
Con el atún conviene ir con cuidado: los grandes peces depredadores, como el atún rojo o el pez espada, acumulan más mercurio que los pequeños (sardina, caballa, arenque). Es mejor alternar especies y no darle atún a diario.
¿Cómo incluir el pescado en la dieta de nuestro perro?
Para poder prevenir cualquier problema de parásitos, recomendamos ofrecer el pescado cocinado. Lo ideal es que sea pescado fresco, previamente congelado y posteriormente cocinado.
La cocción recomendada es a la plancha o hervido, NUNCA frito ni rebozado.
Crudo conserva mejor algunas propiedades, pero tiene el riesgo del anisakis y otros parásitos. Si decides dárselo crudo, congélalo antes. La AESAN indica congelar a -20 ºC durante al menos 24 horas (o a -35 ºC durante 15 horas) el pescado que se vaya a consumir crudo. En un congelador doméstico, menos potente, propone mantenerlo congelado a -15 ºC o menos durante al menos 4 días; si no estás seguro de la temperatura del tuyo, compra el pescado ya congelado.
Si lo cocinas, la AESAN recuerda que la cocción elimina el parásito cuando toda la pieza alcanza al menos 60 ºC durante un minuto. Por eso, dejarlo «poco hecho» por dentro no es una garantía si no lo has congelado antes.
Es importante limpiar bien las espinas para evitar sustos y es importante no añadirle sal, especias, salsas o aceites. Tampoco le des pescado ahumado, salado o en conserva con sal o aceite.
Si es la primera vez que ofrecemos pescado, al igual que con cualquier otro animal, es recomendable darle trocitos pequeños varios días, manteniendo su dieta habitual, para así saber si le sienta bien.
Si haciendo esto observamos que tiene algún cuadro gastrointestinal, como diarreas o vómitos, o alguna reacción dermatológica, como sarpullidos, picores o rojeces, debemos no darle más este pescado concreto y probaremos de darle otro.
