Normas básicas para el adiestramiento canino en casa

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Tu perro será tu mejor amigo. Aunque haga trastadas y sea revoltoso, no vas a poder evitar quererle. Pero si le dedicas tiempo y le enseñas bien, será mucho más que tu mejor amigo. Crearéis un vínculo especial que irá creciendo día a día. Pero además de todo esto, el buen comportamiento de tu perro mejorará la convivencia dentro y fuera de casa. Desde pequeño, un perro debe saber qué está bien y qué está mal. Y que lo sepa depende de ti. Para ello es importante aprender unas pautas básicas sobre el adiestramiento canino en casa.

Pautas generales

Antes de ver cómo conseguir que nuestro perro obedezca órdenes concretas, conviene saber lo siguiente para que el adiestramiento funcione:

Llama su atención

Tu perro no aprenderá nada si no te presta atención. Para ello, debes ofrecerle algo interesante para él. Te resultará más fácil si tenéis una buena relación. Para ello, juega con él, pasa tiempo con él. Si tu perro se siente cómodo contigo, él mismo te buscará para pasar tiempo juntos. Si aún es pronto para tener ese tipo de relación, llama su atención llamándolo por su nombre o haciendo algún chasquido. Así estableceréis una especie de código entre los dos. En un caso desesperado, coge algún juguete, aunque es mejor evitarlo porque puede ser contraproducente y conseguir que se disperse.

Adiestramiento canino en casa

Perro jugando en casa

Dedícale tiempo de calidad

Que estéis en la misma habitación no quiere decir que estéis juntos. Para que la relación crezca, debes pasar al menos media hora al día jugando con él y dándole mimos. Trata de mostrarle tu cariño siempre que puedas. Te puedo asegurar que este cariño será devuelto y recompensado. Nadie te querrá tanto ni tan incondicionalmente como tu perro.

Enséñale primero en casa

En la calle hay muchísimas distracciones. Por eso, para que tu perro muestre obediencia en la calle, primero tiene que aprender a hacerlo en casa. Así será mucho más fácil que centre toda su atención en tus instrucciones. Allí aprenderá las órdenes básicas, el principio para cualquier buena conducta que pueda tener desde este momento en adelante. Una vez lo tenga todo controlado, intenta aplicarlo en la calle. No desesperes si no hace caso a la primera. Solo necesitará más entrenamiento.

Juega con él después del adiestramiento

Después de estar un rato enseñándole, juega y dale mimos. Es bueno crear un ambiente distendido donde solo haya risas y caricias. Eso hará que se relaje y que relacione el adiestramiento con pasar un buen rato. Sobre todo, no abandones la casa justo después del entrenamiento. Quedarse solo siempre provoca al perro cierta ansiedad. Podría relacionar el aprendizaje con el abandono y se pondría nervioso.

Usa siempre las mismas normas

Como decíamos antes, es importante crear un código entre los dos. Ya sea con un “sit” o un “sienta”, debes decirle siempre lo mismo para la misma orden. Igual con los gestos y los reclamos con ruidos o palabras. Si cada vez le dices algo diferente, tu perro no se volverá loco pero tampoco hará mucho caso. Nunca culpes a tu perro de un error tuyo.

Procura no tirarle nunca del collar

Antes de tirar del collar o la correa, tu perro debe recibir una orden para entender qué debe hacer. Si tiras del collar antes de que el perro haga algún gesto por miedo a que salga corriendo detrás de alguien o de algún otro perro, este puede entender a esta persona o ese perro como una amenaza. Si le enseñas a responder ante gestos u órdenes claras, no necesitarás tirar del collar en ningún momento.

Consejos para el adiestramiento canino en casa

En el adiestramiento, hay una serie de máximas que hay que seguir si queremos que funcione. Adiestrar a un perro no es fácil. Requiere mucho tiempo y compromiso. Por eso podemos decir que lo más importante es la paciencia y la constancia. Para cumplir con esta premisa, todo lo que necesitas es tiempo y ganas.

Para facilitarte la tarea de adiestrar a tu perro, sigue los siguientes consejos:

Las órdenes, mejor poco a poco

Es mucho más fácil enseñar a un cachorro que a un perro adulto. Los perros pueden acatar órdenes desde los cuatro meses. Debes dedicarle bastante tiempo a cada orden. Y la enseñanza debe ser progresiva. Siempre será mejor empezar por la más sencilla. Si tu perro te hace caso una vez, esto no quiere decir que haya asimilado la orden. Puede haber sido algo fortuito. En cualquier caso, antes de pasar a la siguiente orden, asegúrate de que haya asimilado la primera. Y cuando estés con la siguiente, no dejes que olvide la anterior. Mejor intercalar órdenes de vez en cuando para que no olvide las primeras.

Sé coherente

Adiestrar de forma coherente es dar siempre las mismas órdenes y de la misma forma. Esto no implica solo usar los mismos gestos y las mismas palabras para cada orden. También supone establecer los límites con claridad. Para esto debemos tener claro qué queremos que haga o no haga nuestro perro. Si no queremos que se suba al sofá, no debemos dejarle que lo haga nunca. Lo que nosotros entendemos como una excepción para el perro puede ser vía libre. Si le dejamos una vez, no podemos esperar que entienda que no puede ser. Así, si le reñimos, él no va a entender por qué. Y recuerda que estos detalles deben ser conocidos y seguidos por todos los miembros de la familia.

Más paciencia, menos agresividad

Como hemos dicho antes, la paciencia es fundamental. Tanto tu perro como tú podéis cansaros o aburriros. En el caso de tu perro, si se aburre, pierde el interés y no aprende. En tu caso, la desesperación puede llevar a perder un poco los papeles. Pero, pase lo que pase, nunca te muestres agresivo con tu perro. Eso solo puede llevar a que el perro tenga ansiedad. Y así no podrá ni querrá aprender. Tampoco conseguimos nada con castigarle. Es mucho mejor y más productivo vitorearlo cuando lo hace bien que reprocharle cuando no lo hace bien.

Órdenes básicas en el adiestramiento canino en casa

Una vez tenidos en cuenta los puntos anteriores, podemos hablar de las órdenes más básicas y las primeras que debemos enseñar a nuestro perro.

Enséñale a acudir a la llamada

Lo primerísimo que debe aprender tu perro es su nombre. Darse por aludido es el inicio de cualquier orden. Después de esto, lo que tiene que aprender es a acudir a la llamada. Esto te puede librar de más de un entuerto, sobre todo a la hora de sacarlos a pasear.

Adiestramiento canino en casa

Perro prestando atención

Para enseñar una orden, es conveniente elegir una palabra corta y un gesto. Esto irá acompañado de un tono en concreto. Para esta orden, lo normal es la palabra “ven” y señalar con el dedo nuestra posición. Para practicar esta orden en casa:

  • Aléjate de tu perro.
  • Capta su atención llamándole por su nombre o tocando los palillos.
  • Da la orden de forma clara y firme.

Cuando el perro obedezca, es importante recompensarle. Para hacerlo, hay golosinas para perros. Pero estas golosinas solo se darán muy de vez en cuando. Lo mejor es acariciarle y jugar con él como recompensa.

Si perro no obedece, prueba desde más cerca e insiste hasta que lo haga y relacione la orden con la acción. Cuando se vea recompensado, querrá hacerlo a todas horas porque será como un juego para él.

Enséñale a sentarse

Esta es otra de las órdenes básicas. Esta orden es muy útil para evitar situaciones indeseadas, como que salga corriendo tras algo o que cruce la carretera en mal momento. También sirve por si molesta en casa a la hora de comer, por ejemplo.

Es mejor empezar con la orden para sentarse antes que con la de pararse, ya que esta no implica ningún movimiento. Colócate de pie a su lado, mirándolo desde arriba. Elige la palabra con la que quieras dar la orden. “Sit” o “sienta” son las más comunes. Acompaña esto con un gesto con la mano. Lo normal es que al principio no haga caso porque no saben qué le estás pidiendo. Puedes empezar acompañando la orden con unos golpecitos sobre la cola. Cuando se siente, felicítalo.

Para que el perro se levante y podamos volver a empezar, puedes palmear en tus piernas. Con este gesto tienden a levantarse y saludarte. Si no funciona, da un par de pasos y llámalo. Así podrás repasar la primera orden.

Enséñale a que se quede quieto

Al principio, en lugar de situarnos lejos del can, nos pondremos a su lado. Empezaremos a andar y lo más normal es que el perro venga con nosotros. En un punto determinado, nos pararemos a la par que le llamamos por su nombre y le decimos “¡QUIETO!”, señalándole con el dedo o con la palma de la mano. Así lo haremos varias veces, caminando por toda la casa. Podemos también probar a pararnos, a ver si él se para con nosotros o sigue adelante. Esto es muy práctico para la hora del paseo. Así es más probable que no tire de la correa al pasear.

Cuando veamos que esto funciona y que el perro responde a nuestra orden, vamos a probar algo distinto. Dile que se siente y aléjate de él. Cuando estés todo lo lejos que puedas, llámalo. A mitad de camino, dile “¡QUIETO!”. Si para, prueba a volver a la orden anterior: “¡SIT!”. Y cuando lo haga, volvemos a la primera orden: “¡VEN!”. Así vamos repasando todas las órdenes.

Acuérdate de felicitarlo cuando llegue hasta ti.

También puedes probar a ponerle algo de comida o algún juguete que le guste mucho y pedirle que esté quieto delante de ella. El premio, si obedece, será esta comida. Pero esto no funciona de primeras. Primero tendrá que haber asimilado bien las órdenes.

Extra: enséñale a dar la pata

Este “truco” no es lo más práctico para un perro bien educado. A diferencia de las órdenes anteriores, esta solo sirve para presumir de perro. Pero es uno de los trucos más típicos y solicitados, así que os diremos cómo conseguirlo. Será mucho más fácil si tienes a mano una golosina para recompensarle.

El primer paso es ordenarles que se siente. Aunque pueden dar la pata estando de pie, así es mucho más fácil para ellos y estarán más concentrados si ya has captado su atención.

Una vez sentado, ponte a su altura y enséñale la golosina. No dejes que la coja, solo debe olerla y saber que está ahí.

Pon la mano palma arriba frente a él y pídele la pata: “¡PATA!”. Si observas un movimiento, anímale hasta que te dé la pata y obtenga su recompensa. Si no, al principio, puedes darle toquecitos en la pata para que intuya lo que quieres de él.

Acompaña siempre el gesto de la mano con la orden. Así, poco a poco observarás que tanto con el gesto como con la orden te dará la pata para conseguir su recompensa. Lo normal es que, una vez que lo aprenden, usen este gesto para pedir cualquier cosa: comida, salir a la calle, cariño, juego…

Debes saber que…

Estas órdenes pueden llevar días o semanas hasta que aprendan a acatarlas. Pero una vez las aprenden, será mucho más fácil llevarlos a pasear y enseñarles más cosas. Además, como un ingrediente importante es la paciencia y el cariño, servirá para que compartáis mucho tiempo. Algo fundamental para ganarte la confianza y fidelidad de tu perro, sobre todo si es un recién llegado a casa. Agradecerás todo el tiempo invertido con tu perro. Esas horas tienen un valor incalculable.

About the author

Rosa Galisteo

Filóloga y correctora ortotipográfica y de estilo

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