Orden de sentarse: aprende el ejercicio paso a paso

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El hecho de conseguir que tu perro sea obediente es más sencillo de lo que crees. Aunque se recomienda que el adiestramiento se realice cuando el animal es aún cachorro, si tu perro ya es adulto seguirá aprendiendo. Eso sí, tienes que tener paciencia y apostar por el refuerzo positivo al enseñarle la orden de sentarse.

Una pequeña chuche, caricias y frases del tipo ‘muy bien, chic@’ será mucho más efectivo que intentar imponer tus deseos por la fuerza. El perro siempre querrá agradarte pero, si le enseñamos con refuerzo positivo lo que queremos que haga, el aprendizaje será mucho más rápido.

Cómo enseñar a un perro a sentarse

Lo primero que debes hacer son dos cosas: tener un puñado de chucherías a mano y clara la palabra que quieres emplear. No es conveniente usar sinónimos de la orden de sentarse para que el perro obedezca. A ser posible, elige términos cortos y de pocas sílabas para que al perro le cueste poco reconocer la orden.

Lo más habitual, para que el perro se siente, es emplear los términos ‘sienta’, sit’ o ‘asseoir’. Español, inglés o francés. Da igual el idioma. Elige el término como mejor te suene y ponte manos a la obra para enseñar a tu perro a sentarse.

Asegúrate que la chuchería que has escogido le gusta a tu perro y que se la comerá rápidamente. No es cuestión de detener el entrenamiento para que tu perro pueda masticar. Deben ser trocitos pequeños de golosina que el perro prácticamente devore con gusto.

Perro sentado

Cachorro aprendiendo a sentarse

Enseñar la orden de sentarse paso a paso

  1. Coge una golosina y ofrécesela al perro. Deja que se la coma y acarícialo.
  2. Con una segunda golosina escondida en tu puño, acerca tu mano a su hocico para que fije su atención en ella. ¡Tu perro estará pendiente exclusivamente de ti!
  3. Avanza tu brazo por encima del perro, recorriendo una línea imaginaria desde el hocico hasta el rabo. Tu perro no le quitará los ojos al puño con la golosina con lo que, lentamente, irá bajando los cuartos traseros hasta sentarse.
  4. Una vez el perro se ha sentado, premiále con la chuche, caricias y palabras de ánimo. ¡Haz que se sienta feliz y amado!
  5. Ya solo queda enseñarle a asociar la palabra con el hecho de sentarse. El truco está en la repetición y constancia. Repite todos los pasos varias veces añadiendo el término ‘siente’, ‘sit’ o ‘asseoir’ antes de realizar el recorrido con la mano y la golosina.
  6. Con repeticiones, tu perro terminará asociando la orden de sentarse con la realización de la misma. En breve podrás darle la orden de sentarse sin necesidad de mover tu brazo. En cada ocasión prémiale con la chuchería, palabras de cariño y caricias.

Levantarse es igual de importante que sentarse

Ya has conseguido que tu perro se siente con la orden de sentarse. ¡Enhorabuena! Ahora bien, si no le indicas cuándo debe levantarse, el aprendizaje se quedará a medias.

Al igual que ocurre cuando quieres que esté sentado, debes elegir un término para indicarle que puede levantarse. Las palabras más habituales son ‘vamos’, ‘ven’, ‘come’ o ‘allez’. Elije la que te resulte más fácil y práctica con tu perro que se levante cada vez que le menciones la orden.

No olvides recompensarle cada vez que sigue la instrucción. Recuerda, es vital tener una orden de liberación si quieres que tu perro aprenda a sentarse y esté tranquilo.

Perro sentado

La orden de sentarse es básica para el aprendizaje del perro.

Errores a evitar al ordenar a tu perro que se siente

Tu perro es un animal bastante inteligente. Si no logras que se siente siguiendo las instrucciones ya mencionadas, seguramente estés cometiendo algún error. No te preocupes, nos puede pasar a todos.

Estos son los fallos más comunes a la hora de enseñar a un perro a sentarse:

  • Repetir en exceso la orden. Si al mandarle sentar, repites la orden de sentarse demasiadas veces, tu perro terminará sentándose, pero nunca asociará que debe hacerlo desde el primer momento. Di la orden una sola vez y, si no se sienta, ayúdale presionándole el trasero o tirando de su correa hacia abajo.
  • No usar correa. Si te perro suele despistarse, será mejor que le enseñes estando atado. Así tendrás a tu perro controlado en todo momento. Una vez que haya aprendido a seguir tu orden, podrás ordenarle estando suelto.
  • Educarle siempre en el mismo sitio. Si te limitas a realizar el ejercicio en casa o donde tu perro no tenga distracciones, solo te hará casa en dichas zonas. Practica la orden en cualquier lugar: el parque, la calle, en casa, cuando esté con otros perros…
  • Deshacerte de los premios demasiado rápido. Lo idea es que tu perro te obedezca sin necesidad de premiarlo. Pero, primero debes asegurarte que comprende cada término y, posteriormente, retirarle los premios gradualmente y muy despacio. En caso contrario el perro dejará de obedecer a la primera de cambio.
  • Olvidarte de la orden de levantarse. Si no enseñas a tu perro la palabra para que se levante, éste no sabrá cuándo podrá hacerlo y terminará levantándose a su antojo. El perro debe esperar, siempre, la orden de levantarse para poder moverse. En caso contrario nunca se estará quieto y, mucho menos, sentado.

Consejos extra a la hora de enseñar al perro

Puede que tu perro sea un poco especial y no aprenda con la facilidad que hemos descrito. No te preocupes, tenemos solución para todo.

Si tu perro, en lugar de sentarse al mover tu mano con la golosina, se mueve hacia el frente, realiza el ejercicio en lugares acotados. Sitúale en una esquina o cerca de una pared y realiza el ejercicio, verás cómo tu perro se sentará más fácilmente.  También puedes ayudarle ejerciendo algo de presión en sus cuartos traseros con tu mano libre.

Si resulta que tu perro es súper nervioso, intenta realizar el ejercicio tras sus comidas. De esta manera no se lanzará como poseso hacia la chuche y terminará aprendiendo la orden. También puedes optar por golosinas que no le gusten en exceso para que esté más tranquilo.

Por último, en caso de que tu perro comience a dar saltitos al olisquear la chuche, acerca ésta un poco más hacia el suelo y no la alejes cuando el perro levante su cabeza. Repite el ejercicio y no le recompenses hasta que se siente.

About the author

Ana Pérez

Química Medio Ambiental reinventada en Editora de Contenidos desde 2010.

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