Restricción de proteína en la alimentación del perro, ¿es un mito?

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¿Es útil la restricción de proteína en la alimentación del perro para algunos supuestos o es un mito?, ¿una dieta alta en proteínas afecta sus riñones?  La restricción de la proteína ha sido ampliamente aceptada como una práctica nutricional para animales con insuficiencia renal desde hace más de cuatro décadas. Aunque que no se han presentado evidencias científicas para justificar esta práctica. Es particularmente utilizada con perros. La publicidad insinúa, que canes con ciertos problemas urinarios como la insuficiencia renal y también en perros mayores, se beneficiarían de la reducción del consumo de proteínas en su alimentación.

Restricción de proteínas en perros

Lo que revelan los estudios científicos sobre la restricción de proteína en perros

Trastornos urinarios como insuficiencia renal, disfunción renal progresiva y disfunción renal grave, en proceso de madurez, polidipsia (sed continua)/poliuria (que orina mucho). Nefritis glomerular, infección del tracto urinario, urolitiasis y prostatitis también serían supuestos en los que se les aplica a los perros esta restricción proteica. ¿Pero qué dicen los estudios científicos sobre esta práctica? Recientemente se han publicado 10 estudios experimentales con perros que aclaran la controversia acerca de la restricción de proteína. Afirmaciones como:

¿Una dieta basada en muchas proteínas puede afectar los riñones del perro? La carga de urea incrementada aumenta el volumen de trabajo de los riñones o una dieta alta en proteínas causa hipercalcemia. No parecen estar tan claras según los estos estudios científicos. La afirmación de que el consumo de poca proteína en la dieta del perro ralentiza las enfermedades renales no presenta evidencias científicas concluyentes. Se sigue investigando el tema, sin embargo también se sigue recomendando esta práctica de reducir el aporte proteico en perros con este tipo de trastornos aún sin existir evidencias científicas. ¿Ha adquirido relevancia de mito la restricción de proteína entonces?

Restricción de proteínas en perros
Atún

Historia de la restricción de proteína en la alimentación

Las dos razones más comunes que se dan para apoyar la reducción de proteína en animales con afectación renal son las siguientes:

Reducción de proteínas = disminución azoemia

  • La azoemia son niveles anormalmente altos de compuestos nitrogenados en sangre.

Restricción de proteínas es positiva en casos de insuficiencia renal canina

  • La segunda razón apunta a que la reducción de proteína puede influir en el curso de la insuficiencia renal. El origen de estas nociones proporciona un
  • entendimiento acerca de su apelación y durabilidad.

Investigaciones sobre la restricción de proteínas y la alimentación

La primera indicación en la literatura de que el consumo de proteína agrava la condición clínica de pacientes humanos con insuficiencia renal, data de 1920. Ambard presentó un informe en el que afirmaba que pacientes con uremia (acumulación de tóxicos en sangre) desmejoraron y estaban más débiles cuando comían carne. Esta descripción médica condujo a que se esforzaron por aliviar las así llamadas “toxinas de la uremia” por medio de la reducción de proteínas en la dieta.

Posteriormente, Newburgh y Curtis presentaron un informe en 1928 en el que mostraban la evolución de lesiones renales en ratas alimentadas con distintas cantidades de proteínas y sugirieron que las ratas alimentadas con altos porcentajes de proteína ‐ un 75% de hígado deshidratado‐ desarrollaban lesiones renales más rápido que aquellas alimentadas con cantidades más moderadas de proteínas o dietas basadas en caseína.

Restricción de proteínas en perros

Estudios en roedores

Los roedores han sido ampliamente usados para estudiar posibles factores causantes del progreso de la afectación renal. Algunas cepas de ratas tienen una alta incidencia en lesiones glomerulares y tubulares espontáneas asociadas simplemente con el envejecimiento. La progresión y severidad puede ser agravada con el incremento de proteína, de sodio y de fosfato. La extirpación quirúrgica de la masa renal en estas ratas, precipita las lesiones glomerulares del mismo modo que lo hace con la diabetes. Aunque estas observaciones están limitadas a ciertas cepas de ratas, han influido en muchos investigadores estableciendo la posibilidad de una nefropatía inducida por la proteína en otras especies.

La proteína y la progresión de la insuficiencia renal en humanos

La controversia acerca de la restricción de proteínas para los humanos ha sido perpetuada por artículos anecdóticos y estudios clínicos no controlados,

desde los comienzos de los años 60. Según la hipótesis de Brenner, el Instituto Nacional de la Salud hizo un extenso estudio que incluyó a 585 pacientes con insuficiencia renal crónica. A los pacientes se les alimentó con una dieta de proteína estándar y otra con bajo nivel de proteína durante entre 18 y 45 meses. Se usaron tanto mediciones para el IFG como sistemas estándar de medición de químicos. El grave declive del IFG pasados 3 años no fue significativamente diferente entre los grupos. Entre los pacientes con insuficiencia renal más severa, no hubo mucha diferencia entre la moderación de la progresión de la afectación renal en los que tenían la dieta muy pobre en proteína y los que tenían la dieta pobre.

Restricción de proteínas en perros

Investigación centrada en perros

Por la confusión existente en la literatura veterinaria y la falta de evidencias que apoyen de la dieta baja en proteínas, recientemente se han llevado a cabo varios estudios experimentales. Estos estudios han usado el modelo experimental estándar de funcionamiento renal reducido y han estudiado las diferencias entre dietas con diferentes cantidades de proteína en distintos niveles de funcionamiento renal. Estos estudios representan un mayor esfuerzo que requirió el sacrificio de cientos de perros para clarificar el posible papel de la proteína en el inicio, estabilización y progreso de la disfunción renal.

Los primeros dato cientificos publicados

Los primeros datos publicados en referencia a la relación entre la proteína y las funciones renales en perros aparecieron en los años 30 del siglo pasado. Se Decía que el IFG, el flujo de sangre de los riñones y la evacuación de urea podrían ser gravemente incrementados por la alimentación con altas cantidades. Estudios posteriores por Pitt indicaron que la inyección de aminoácidos acrecentaba dramáticamente la hemodinámica renal. Es necesario recordar que durante las décadas de los 30 y los 40, los parámetros básicos de la función renal estaban empezando a ser estudiados.

Por ejemplo, la concentración de urea en sangre como una medición exacta de la función renal y el concepto de azoemia extrarenal fueron presentados en ese tiempo. Entonces se creía que los riñones gastan una energía considerable en  expulsar la urea hacia la orina y que la restricción moderada de la proteína era beneficiosa para los pacientes humanos, tal y como sostuvo Addis. Este concepto se vino abajo en la medicina humana cuando se dieron cuenta que la función renal está íntimamente relacionada con la reabsorción activa de sodio y que la urea es tratada pasivamente. Se pensó que las restricciones especiales en la dieta humana no eran necesarias en pacientes con insuficiencia renal crónica, porque no existía la evidencia de que un consumo normal de proteína tuviera un efecto negativo en los riñones.

Restricción de proteínas en perros

Sin resultados concluyentes

Los resultados de la experimentación con 10 perros han fallado a la hora de proporcionar evidencias que apoyen la idea de que una dieta baja en proteínas

beneficia e influye en el curso de la insuficiencia renal. Los resultados de estos estudios deberían permitir a los veterinarios desengañarse a sí mismos acerca de las cinco asunciones relativas al consumo de proteínas presentadas al comienzo de este artículo. Está claro que la concepción de que aumenta el volumen de trabajo,que la ingestión de proteína causa lesiones en los riñones y que el consumo de bajas cantidades de proteína desacelerar la progresión de la insuficiencia renal son incorrectas

Investigaciones de Addis y Morris

Addis informó que la producción de urea, la expulsión de la misma y el nitrógeno ureico en sangre (BUN en inglés: blood urea nitrogen) aumentaban en sujetos normales, cuando se incrementa la cantidad de proteína en su dieta. La inutilidad de la evacuación de urea y las limitaciones de la excreción de creatina no se contemplaron en ese momento. En 1941, Allison y otros, presentaron un informe en el que se mostraba las mediciones del aumento de BUN y el descenso de gravedad específica de la orina en 10 casos de perros con afectación renal. Creyeron que estos datos eran correlativos y de mucha significancia para determinar lesiones en los riñones. Ignoraban los factores renales y extrarenales, a parte del índice de filtración glomerular (IFG), que influyen en el BUN e informaron que la concentración de serum de creatinina no era un indicador fiable de una lesión renal.

Restricción de proteínas en perros

Más tarde,Morris, desarrolló, produjo y vendió una dieta baja en proteína, llamada KD, para perros con afectación renal. Tanto él como muchos otros, fueron influidos por el concepto erróneo presentado por Addis acerca de la relación entre la evacuación urea y la hipertrofia. Aunque nunca se han publicado datos que corroboren la validez de este y de otros tipos de dieta, el concepto fue ampliamente aceptado sin cuestionamiento por parte de literatura veterinaria. Estas dietas fueron promovidas como reductoras del BUN y del volumen de orina.

Se forja el mito: las ventajas de la restricción de proteína en perros

El pensamiento de que la alimentación con alto contenido proteico a perros es dañina fue incluso adoptado por el Consejo de Investigación Nacional National (NRC, Research Council, de la Academia Nacional de Ciencias (National Academy of Sciences) en 1972. Se afirmaba que el alto contenido de proteínas encontrado en algunas comidas comerciales incrementaron el volumen de trabajo del hígado y de los riñones y que contribuía a la afectación renal en perros.

No hay evidencias que apoyen esta visión pero se ha renunciado al arbitraje. En contraposición está la evidencia de que las dietas con alto contenido de proteínas mejora el funcionamiento renal en perros normales. Esto ha llevado a confusión entre veterinarios que durante décadas fueron convencidos de que las dietas con bajo contenido de proteínas podrían ser beneficiosas para el funcionamiento de los riñones y por ello, aquellas con alto contenido en proteínas eran nocivas para los perros normales.

Restricción de proteínas en perros

Hipotesis de Brenner

Aunque la hipótesis de Addis acerca de la hipertrofia causada por el exceso de trabajo para excreción de urea sea errónea, fue propuesto un concepto más moderno asociado a la hiperfiltración glomerular por Brenner en los años 80. Esta hipótesis afirma que después de una pérdida significativa del funcionamiento renal, las nefronas supervivientes experimentaran cambios funcionales y estructurales incluyendo aumentos en el IFG de cada nefrona y de la presión glomerular capilar.

Estos cambios se denominan hiperfiltración e hipertensión glomerulares. Estudios sobre la micropunción en ratas indican que se observa un declive progresivo del funcionamiento renal como consecuencia de estas adaptaciones. Además el crecimiento glomerular, la hipertrofia y los depósitos glomerulares mesangiales, llevan a una glomeruloesclerosis progresiva y a una eventual pérdida de nefronas. Las nefronas existentes experimentan aumentos del índice de filtración, presión capilar y tamaño, creando un círculo vicioso de lesiones renales patógenas. La reducción de la proteína y/o de calorías, se ha probado en algunas cepas de ratas para limitar este proceso. Si este mecanismo fuera operativo en el perro, habría buenas razones para restringir las proteínas en la dieta.

¿Por qué continúa el mito de la restricción de proteína en perros

Creo que hemos usado el mito de la restricción de proteína porque es como “rasurar” psicológicamente la cara de una enfermedad que atenta contra la vida. La insuficiencia renal crónica presenta muchos problemas difíciles en la ausencia de tratamientos médicos adecuados a pesar de todos los esfuerzos. En la ausencia de diálisis ‐que no es práctica para la gran mayoría de los animales‐ y del trasplante renal ‐que no es exitosa en el perro por las barreras inmunológicas‐, el tratamiento médico tiene poco que ofrecer.

Insuficiencia renal canina -Restricción de proteínas en perros

La mayoría de los casos ya llegan tarde por su curso natural

Normalmente son irreversibles y atendidos durante meses mediante una pauta uniforme de errores y existiendo muertes eventuales. Por estos factores, el sentido de frustración, de vergüenza e incluso de culpa se irgue en el veterinario y en el propietario. Los veterinarios se aferran a algo que ofrecer para mantener en este dilema nuestra posición profesional, nuestro status y poder frente al propietario. La restricción de proteína es simple, relativamente barata y normalmente inofensiva y tiene el “anillo de la autoridad”. Podemos ofrecer seguridad vaga, pero firme, de su valor, porque lleva en escena desde hace mucho tiempo. Los propietarios se percatan del dilema y aprecian nuestros esfuerzos. Esto es una circunstancia ideal para atrapar, a uno mismo y al cliente, en un mito falso.

El mito ha sido mantenido incluso en la última década a pesar de la evidencia científica negativa, porque el dogma ha persistido durante los últimos 40 años. Si como profesionales no tenemos claros los hechos acerca de temas controvertidos, deberíamos ponernos en manos de otros que aparenta tener autoridad. El poder para dirigir esta autoridad está en manos de la publicidad comercial que promueve estos productos especiales con mensajes desorientadores.

El marketing dirigido a propietarios y veterinarios

El marketing está agresivamente dirigido tanto a veterinarios como a propietarios de la misma manera. Hay motivos lucrativos para que los veterinarios venden estos productos. El público en nuestra sociedad tiene una obsesión con la nutrición y preocupación por la dieta. Los cambios en la dieta han asumido un estatus de tratamiento médico usando términos como intervención, conservación y corrección. La profesión y el público no aprecian que en el caso de las dietas, la publicidad se transmite con éxito sin ninguna prueba que la corrobore. Los propietarios pueden ser fácilmente convencidos para que acepten ese cambio en la dieta, porque sienten que están involucrados y que tienen que hacer algo constructivo. En este caso se ha perdido la responsabilidad profesional.

Restricción de proteínas en perros

Ventajas y desventajas de la restricción de proteína en perros

Basadas en los datos anteriores, las únicas ventajas parecen ser una disminución del BUN y la posibilidad de reducir las náuseas. Aún no se ha publicado ningún informe que cuantifique el valor de estos efectos en los perros. Por otro lado, la reducción del consumo de proteínas tiene desventajas.

Estas incluyen la disminución del funcionamiento renal (según lo mide el IFG) y del flujo de plasma renal, la posibilidad de un equilibrio negativo de nitrógeno y el fomento de un estado catabólico si existe proteinuria. En la práctica, el uso de de una recomendación dietética imprecisa, en el caso de una vigilancia del animal a largo plazo o la necesidad de un tratamiento específico e individualizado, parece llevar a la autosatisfacción. Ya que parece haber un tipo de “forma de actuar” disponible, normalmente no se lleva a cabo la búsqueda de un diagnóstico etiológico más específico. Como conclusión se podría decir que el uso de dietas arbitrarias usadas como tratamiento nos decepciona a nosotros como veterinarios y a los clientes, e incrementa el coste a los propietarios de los perros.

Restricción de proteínas en perros

Conclusión

Esta situación puede recordarnos que somos parte de una profesión acrítica con poca revisión o estándares. Cuando la evidencia científica falla a la hora de  justificar una práctica, un falso mito puede seguir en vigencia. En conclusión, la continuidad de la existencia de este falso mito acerca de la proteína, es un recordatorio incómodo de la falta de sofisticación, la falta de pensamiento crítico y la confianza en un dogma excesivamente simplificado y atractivo que persiste en nuestra profesión. Este es solo un ejemplo de muchos falsos mitos, desinformación y verdades parciales que se repiten de década en década. Hasta que no haya un acercamiento más crítico con los estándares y supervisión en nuestra profesión, probablemente seguiremos atrapados en falsos mitos a pesar de la presencia de conocimientos científicos sólidos.

About the author

mrcolubi

Titulada en adiestramiento y etología canina. Formación en diferentes cursos sobre cambios de conducta, perros para seguridad, nutrición canina, peluquería canina. Mi mayor hobby es ir a las exposiciones caninas de belleza a competir con mi perra.

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