¿Está vuestra perra pasando por el periodo de lactación o post-destete? ¿Tiene una pseudogestación? Si vuestra perra está en alguna de estas situaciones podría padecer mastitis canina. Así que, si quieres saber más sobre los síntomas, el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad tan común, solo tienes que seguir leyendo este artículo.

La mastitis canina consiste en la inflamación de las glándulas mamarias, que normalmente se debe a una infección bacteriana. En general, esta enfermedad se suele dar en la lactancia o destetes bruscos y en menor medida, en los embarazos psicológicos o pseudogestación. Es una enfermedad más grave de lo que se puede pensar en un primer momento, ya que pone en riesgo la vida de la madre, pudiendo dar septicemia por una diseminación sanguínea, y la vida de los cachorros, ya que toman leche con tóxicos, pudiendo esto terminar con su vida.

La infección de una o varias mamas se suele dar por la entrada de bacterias de manera ascendente por el pezón. El agente etiológico más frecuente son los estafilococos, aunque no es el único. Otros como escherichia coli o estreptococos también pueden participar en el proceso.

¿Cómo es la patogenia de la mastitis canina? Pues bien, la bajada de defensas de las perritas durante el postparto, junto con la heridas causadas por las uñas de los cachorros intentando estimular las mamas con su patitas para alimentarse así como el daño por la succión, puede provocar la infección. Si a esto le sumamos una deficiente limpieza, la probabilidad de que se de una una mastitis  incrementa mucho.

Mastitis canina
Los cachorros pueden morir a causa de la mamitis

Síntomas de la mastitis canina

Si vuestro animal presenta algunos de los síntomas que se expondrán a continuación, no dudes en llevarlo a un profesional veterinario. Cuanto antes se diagnostique y se ponga un tratamiento, mayor probabilidad de que tanto nuestra perrita como sus cachorros se recuperen.

La mastitis se podrá dar de forma subclínica, cuando los síntomas pasaran desapercibidos o de forma clínica, en la que los signos clínicos son evidentes.

Uno de los primeros síntomas generales y más característicos que encontramos en las perras es la pérdida de apetito. El animal dejará de comer y perderá peso. También estará presente la hipertermia, vómitos, diarrea, malestar y taquicardia. Las mamas se presentarán inflamadas, dolorosas, duras, así como  pueden llegar a tener abscesos y gangrena. Si los síntomas se agravan y no se controlan pueden dar lugar a una infección sistémica.

Los cachorros no aumentarán al día el peso que deben. Estos pueden llegar a la muerte si toman leche en mal estado o no la toman porque la perra no se deje debido al dolor que presenta.

Mastitis canina
Tanto las madres como los cachorros se ven afectados por la mastitis

Diagnóstico de la mastitis canina

El veterinario realizará la anamnesis, un diagnóstico clínico-lesional así como determinadas pruebas. El veterinario deberá conocer si vuestro animal ha sufrido anteriormente un proceso parecido, observará las lesiones y recogerá muestras para su posterior análisis.

Entres los análisis que este realizará está la analítica sanguínea. Esta podrá darnos como resultado una leucocitosis así como alteración en la cantidad de plaquetas en sangre. Otras pruebas son un perfil bioquímico, control de electrolitos además de un urianálisis. En la citología se observará un incremento del número de neutrófilos degenerativos, pudiendo llegar a ver bacterias. El cultivo bacteriano de la leche es muy importante. De esta manera se podrá identificar las bacterias que están implicadas en el proceso, lo cual repercutirá en el tratamiento.

Tratamiento de la mastitis canina

Como ya sabéis, siempre que vuestro animal presente alguna anomalía deberá consultar con su veterinario. No debemos aplicarle a nuestros animales un tratamiento por nuestra cuenta, sino que deberemos seguir el que el veterinario nos diga y sus pautas.

El principal punto en el tratamiento de la mastitis será la administración de antibióticos. En fin es controlar la población bacteriana y su recuperación. Se usarán antiinflamatorios para bajar la hinchazón. El uso de compresas húmedas y el vaciado de las glándulas mamarias favorece el proceso de recuperación. Si la mastitis está muy avanzada (con abscesos o mastitis grangrenosa), deberán pasar por quirófano para proceder a la extracción de las mamas.

En relación con los cachorros, existe la controversia de retirarlos de la madre o no. Esto presenta ventajas y desventajas. Cuando retiramos a los cachorros, se produce un destete brusco y la consecuente acumulación de la leche en la mama, lo que agravará más el proceso. Si se decide realizar esto, se deberá tener en cuenta y aplicar el tratamiento adecuado. En casos en los que por administración de antibióticos u otros medicamentos los cachorros puedan verse afectados, estos deberán ser retirados. Igual pasará en los casos en los que la enfermedad esté muy avanzada y presente abscesos o la mastitis sea gangrenosa. Si por el contrario, se decide no retirar a los cachorros, se debe tener en cuenta que la leche no presenta las características nutricionales que deberían, siendo más pobre.

Cuando el tratamiento ha sido el adecuado, el pronóstico será favorable en gran parte de los casos.

Prevención de la mastitis canina

Las medidas de prevención para la mastitis se basarán principalmente en la limpieza y desinfección. Siempre tenemos que guardar unas buenas pautas de higiene, para así evitar la propagación de los agentes patógenos. Tras el parto, se deben limpiar las mamas. Esto se lleva a cabo con gasas húmedas y tibias. Durante le periodo de lactación, se repetirá el proceso las veces que sea necesario.

La cama donde se encuentren los cachorros es el lugar perfecto para que se produzca la contaminación. Las medidas higiénicas aquí serán fundamentales y se deben realizar de forma exhaustiva. Las excreciones fecales y urinarias de las cachorros deberán ser retiradas. Cuantas más veces se realice, mucho mejor.

Por último, siempre debemos observar a nuestros animales. Asegurarnos de que se alimentan y beben, así como que no presenten síntomas. Ante cualquier anomalía o duda, contacte con su veterinario.

 

 

 

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Publicado por Alicia Lime

Alicia es veterinaria por Universidad de Córdoba

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