Demencia senil en perros: síntomas y tratamientos

¿Qué es la demencia senil en perros? Los perros, al igual que los humanos, padecen de demencia senil. Aunque en las últimas décadas, la esperanza de vida de nuestras mascotas se ha incrementado considerablemente, el proceso de envejecimiento es imposible de evitar. Por nuestra parte, queda tomar las medidas necesarias para poder brindarles la mejor vida posible y disfrutar de su compañía.

Demencia senil en perros: síntomas y tratamientos
El proceso de envejecimiento es imposible de evitar

¿Qué es la demencia senil en perros?

La demencia senil en perros es un proceso en el cual se van perdiendo las capacidades psíquicas, principalmente las cognitivas. Este proceso suele tener un curso progresivo y crónico. La causa específica de esta enfermedad se desconoce, pero se piensa que puede tener un componente genético.

El proceso degenerativo suele comenzar entre los 7 y 10 años de vida, durante el cual se va a deteriorar el sistema nervioso central (SNC). Los signos clínicos son parecidos a los sufridos en los humanos con Alzheimer. Los síntomas que se dan se conocen como Síndrome de Disfunción Cognitiva o Estados Demenciales.

Entre las funciones que se ven afectadas se encuentran la memoria, aprendizaje, conocimiento y percepción, en relación con la edad, por el cual se ve afectado el comportamiento del perro.

Durante este proceso, los dueños también se ven muy afectados, por lo que resulta un proceso difícil para ambos. El tratamiento médico suele ser la única opción, cuya finalidad es paliar los síntomas.

Síntomas de la demencia senil en perros

Hay una gran cantidad de síntomas que pueden alertarnos de que algo no anda bien en nuestra mascota y la posibilidad de que padezca demencia senil.

El perro se encontrará desorientado y confuso, de modo que podremos observar que no se desenvuelve bien en sitios familiares, no responde a estímulos cotidianos o es incapaz de evitar ciertos obstáculos. Su comportamiento social también se verá afectado. El perro podrá estar más apático, en cuyo caso su interacción con nosotros puede verse disminuida o, por el contrario, este más tiempo de lo normal con nosotros y llegar a tener sobredependencia. También pueden presentar conductas repetitivas como el lamido excesivo de objetos o dueños, morder objetos, andar sin sentido aparente, mirada perdida o vocalización. Además, podrá mostrarse más irritable, nervioso, ansiedad a la separación de los dueños, más cansado durante el día, tener anomalías en el ciclo del sueño o pérdida de conductas higiénicas.

La memoria y el aprendizaje suele ser lo más perjudicado. Nuestro perro puede tener incontinencia, le cuesta o no reconoce a otros animales o dueños, le resulta muy difícil aprender nuevas cosas, tiene nuevos miedos o no reacciona ante órdenes conocidas.

La ansiedad y la depresión pueden ser factores de riesgo, estando la ansiedad más relacionado con la atención, y la depresión con la memoria. Los animales con ansiedad se sienten más vulnerables y tienen un mayor grado de sensación de miedo. Vamos a conocer un poco más a fondo estos síntomas de la demencia senil en perros.

5 síntomas de demencia en perros

Desorientación

Uno de los síntomas más comunes de la demencia canina que podemos detectar es la desorientación en el perro. Esto se puede ver, por ejemplo, si nuestro perro está en el jardín y quiere entrar en casa por cualquier otro sitio en vez de la puerta de siempre, puesto que la función cerebral relacionada con la orientación se ve dañada. También podría ocurrir si a la hora de dormir no está en su sitio habitual. Los perros son buenos con los tiempos, tienen un reloj interno, seguro que lo has notado. Si esto falla, podría ser un síntoma de demencia, pero también podría ser diabetes o un tumor cerebral.

Interacciones

La disfunción cognitiva canina puede afectar a las interacciones que tiene tu perro tanto con animales como con las personas. Es posible que notes cambios en él y que en ocasiones pase de ser un perro cariñoso a un perro más esquivo e incluso menos tolerante de lo normal. Puede que el perro muestre desinterés por cosas que antes sí tenía, que si antes ladraba a la puerta deje de hacerlo, que no preste atención a los toques que realizamos.

Cambio en los patrones de sueño

Las alteraciones en los ritmos circadianos o un cambio en los patrones de sueño es un síntoma definitivo de la disfunción cognitiva en los perros. Hay que tener en cuenta que tiene que ir acompañados de otros signos para que sospeches de la demencia en tu perro, pero este es el principal síntoma que debe ponerte en alerta.

Puede ocurrir que tu perro sufra un cambio horario y que sea más activo durante la noche y duerma durante el día, lo que puede provocar un malestar  al propietario. Puedes ayudar a tu perro a descansar con ruido blanco de baja intensidad, ya que ayuda a la relajación. También puedes usar, bajo prescripción veterinaria, algún medicamento contra la ansiedad para establecer sus patrones de sueño.

Necesidades en casa

Otro de los síntomas comunes de la demencia senil en perros es hacer sus necesidades dentro de casa. Hay que descartar que se trate de otro tipo de problema médico, como la incontinencia o una enfermedad de los riñones. Es diferente si pierde el control sobre la evacuación a si ya no avisan cuando necesita salir.

Nivel de actividad

Si están desarrollando disfunción cognitiva, es muy posible que sus ansias de exploración se vean afectadas. Los perros con demencia senil no responden igual a los objetos, la gente, otros animales o a los sonidos de su entorno. Su atención no se sostiene por mucho tiempo y la respuesta a los estímulos es diferente. Es posible que el perro tenga problemas para comer o beber.

 

Demencia senil en perros: síntomas y tratamientos
Perro junto a su dueña. En la demencia senil pueden presentar ansiedad por separación

Diagnóstico de la demencia senil en perros

Los cuestionarios son herramientas muy útiles en estos casos. Se trata de una serie de preguntas que los dueños deben contestar y con las que el veterinario obtiene una información que puede ser irrelevante para los dueños pero muy útil en el diagnóstico de esta enfermedad.

Con los  tests «no cognitivos» se puede estudiar la locomoción, la exploración y las conductas sociales. Se han realizado prueba y se ha llegado a la conclusión de que los perros mayores sanos son menos activos que perros jóvenes. Sin embargo, perros con demencia presentan un incremento de actividad. Este tipo de pruebas está en vías de desarrollo.

El uso de la tomografría computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) es para el diagnóstico diferencial y poder descartar otras enfermedades, como los tumores intracraneales.

Tratamiento de la demencia senil en perros

La demencia senil no tiene un tratamiento curativo, por lo que será una terapia paliativa. Con ella se intenta disminuir la progresión de la enfermedad y mejorar las síntomas que presente.

Modificación ambiental

El enriquecimientos ambiental es muy importante. Nuestro perro tiene una dificultad para desenvolverse en el medio, responder a estímulos o evitar obstáculos. Estimular la audición, vista, gusto u olfato, así como locomoción es beneficioso para nuestra mascota. Por ejemplo, realizar paseos de intensidad y duración acorde a la capacidad de nuestro perro o poner música cuando nuestro animal esté alterado. Esto favorecerá la relación y vínculo con el animal, así como que descanse más por la noche. En ocasiones, pierden el interés en el pienso diario. Para esto, el pienso se puede sustituir por una dieta casera más sabrosa. Es recomendable premiar las buenas acciones de la mascota.

Modificación de la conducta

Como propietarios, debemos comprender en qué consiste la pérdida cognitiva y ser conscientes de los síntomas que lo van a acompañar. La modificación de la conducta debe formar parte de la rutina diaria, para que la reeducación y el reforzamiento de las conductas sea exitoso.

Terapia farmacológica

Para la terapia farmacológica es necesario realizar varias pruebas, entre ellas una analítica sanguínea, serología, urianálisis y electrocardiograma. Con esto, se pueden ver posibles efectos secundarios de los medicamentos. Estos perros serán mayores, y su control debe ser mucho más exhaustivo.

  • IMAO (inhibidores de la monoaminooxidasa): como por ejemplo la selegilina, que es un inhibidor irreversible tipo B. Los perros con demencia senil tendrán menor cantidad de dopamina, y con este fármaco la concentración de la dopamina y de otras catecolaminas aumenta, y por consiguiente, hay una mejoría en la neurotransmisión dopaminérgica. Además, tiene efectos antidepresivos y neuroprotectores (menos producción de radicales libres).
  • Fármacos que aumentan el riego sanguíneo cerebral: como por ejemplo la nicergolina. Esta produce una vasodilatación periférica. Con esto, el riego sanguíneo cerebral de los perros se verá aumentado, lo que se traducirá en un mejor aporte de glucosa y oxígeno. Tiene un efecto neuroprotector. Otro fármaco que pertenece a este grupo es la propentofilina. Se usa para tratar la letargia en perro ancianos.
  • Otros: para la mejoría de la ansiedad y de los ciclos de vigilia-sueño. Un ejemplo es la melatonina, la cual ayuda a que el animal descanse.

Tratamiento dietético

Una buena dieta puede mejorar y enlentecer la profesión de la demencia. Son dietas enriquecidas con ciertos compuestos, como ácidos grasos, vitamina C, E o B, o carotenoides, las cuales mejoran los síntomas.

Prevención de la demencia senil en perros

Una forma de intentar prevenir enfermedades en nuestros perros ancianos es brindarles una buena calidad de vida desde que son cachorros. Chequeos regulares, calendario de vacunación al día, desparasitaciones, paseos largos y una buena alimentación ayuda a que nuestros animales estén más sanos.

Cómo ayudar a un perro con demencia senil

Cuando nuestros perros se van haciendo ancianos nos encantaria poder parar el tiempo y disfrutar más de ellos, aunque por desgracia esto no se puede hacer. Sin embargo, teniendo en cuenta los siguientes puntos que nombramos a continuación, es probable que consigamos alargar la aparición de los síntomas:

  • La dieta es fundamental en la salud canina. Consulta con tu veterinario cuáles son los mejores alimentos para esta enfermedad. Puedes encontrar algunos piensos específicos con antioxidantes y ácidos grasos como el omega-3.
  • Los juegos de estimulación intelectual, como los puzzles de comida, estimulan su mente y, de esta manera, están más activos.
  • Mantener una rutina regular y planificada también ayuda mucho a los perros con demencia senil porque mejora su aprendizaje y su memoria.
  • Los medicamentos psicoactivos y suplementos dietéticos están recomendados para que el declive del perro sea más lento. Eso sí: siempre bajo la supervisión de un especialista, así él podrá recomendar algo que se ajuste a la situación particular.

Conclusiones

Nuestras mascotas pueden tener demencia senil a medida que avanza su edad, al igual que ocurre con los humanos. Es muy importante, como propietarios, que seamos conscientes de lo que conlleva y tener paciencia. Se trata de una enfermedad sin cura y progresiva, por lo que mejorar la calidad de vida de nuestras mascotas y poder disfrutar más de su compañía está en nuestras manos.

Para ello, acude a tu veterinario siempre que notes algún síntoma extraño en tu perro, con el fin de que pueda ser diagnosticado y comenzar con el tratamiento paliativo lo antes posible.