Bichón Habanero

El perro nacional de Cuba, es el bichón habanero. Esta mascota resultará imprescindible en los hogares que desean poseer un animal de compañía que sirva para completar la familia. No habrá mejor perro para ello, pues el bichón habanero parece haber nacido para ese fin.

Este perrito, de tamaño pequeño, resulta tremendamente familiar. De hecho, la raza en general suele ser muy apegada a sus amos y, en especial, siente verdadera devoción por los niños de la familia.

Convivir con un bichón habanero resultará una experiencia tan agradable que, todo aquel que pasa algún tiempo junto a un ejemplar, acaba por hacerse con otro compañero de la misma raza. Y es que en casa son adorables.

Características del Bichón Habanero

Esta raza está compuesta por perros pequeños, de carácter vivaz y muy enérgico. Les gusta mucho caer bien. Resulta muy importante para ellos. La mayor parte del tiempo andan haciendo gracietas para llamar la atención. Esta cualidad les fue de gran utilidad para conseguir sobrevivir, convirtiéndose en los perros estrella en la mayoría de los circos.

Bichón Habanero Blanco
Bichón Habanero de pie

Todo aquel que conoce a un bichón habanero suele pensar que el perrito se parece a un pequeño peluche. Esta sensación se incrementa se incrementa si eres el dueño, porque el perro es aún más mimoso si cabe y te dan ganas de achucharlo con mucha ternura.

Estamos hablando de otra de las grandes cualidades que caracterizan al bichón habanero. Por su extrema dulzura, los ejemplares de esta raza suelen ser utilizados como coterapeutas en las terapias de rehabilitación de personas con discapacidades. Del mismo modo, son fantásticos compañeros en hospitales y residencias para ancianos. En estos lugares es donde se valora más el amor y compañía que ofrecen estos perros.

Tanta devoción por el ser humano tiene que ser muy bien canalizada. El trabajo debe hacerse desde cachorros, lo más pronto posible. En caso contrario, nos encontraremos con un bichón habanero que no ha aprendido a ser sociable y que se convierte en un perro muy asustadizo, extremadamente nervioso e, incluso, que presenta signos de agresividad. No os asustéis, educarlo es muy fácil y, a cambio, recibiréis todo el amor del mundo.

Esto no quita para que el carácter del bichón habanero, paradójicamente, sea el de un perro por instinto desconfiado hacia los extraños. Si además no se le acostumbra desde joven, también mostrará esa desconfianza con otros perros.

Información básica

Altura a la cruz: entre 23 y 27 cm.

Peso: entre 4,5 y 8 kg.

Capa: negra, blanca, caoba, tabaco, cervato y marrón Habana.

Promedio de vida: entre 13 y 15 años.

Carácter: enérgico y sagaz.

Relación con los niños: excelente.

Relación con otros perros: buena.

Aptitudes: perro de compañía, terapia y guardián.

Necesidades del espacio: perro de interior.

Alimentación: un promedio de 100 gramos de comida completa seca diarios.

Arreglo: bajo.

Coste mantenimiento: bajo.

Bichón Habanero Cachorro
Bichón Habanero sentado mirando a cámara

Historia de la raza

Esta raza de perro ubica su origen en la cuenca mediterránea, desde la Península Ibérica hasta tierras italianas. Sin embargo, según las fuentes y a bordo de los barcos españoles e italianos, fueron trasladados a tierras cubanas, donde llegaron a convertirse en el perro nacional de Cuba.

La historia del bichón habanero nos dice que sus antepasados son de los más antiguos habitantes del planeta. El mismísimo Darwin, el padre del origen de las especies, fue quien llegó a afirmar que para poder datar el origen de esta raza, tendríamos que remontarnos más de seis mil años de historia. Hablamos, por tanto, de perros anteriores a la construcción de las grandes pirámides de Egipto.

Sin embargo, para su configuración actual, no se puede negar que el Antiguo Imperio Español aportó mucho más que un grano de arena a la raza. Ello fue posible gracias a la participación del perro de aguas español, quien dio el último toque como semilla al bichón habanero tal cual lo conocemos hoy.

De todos modos, sea cual fuere su configuración histórica, parece estar claro que el bichón habanero solo pudo llegar a Cuba a través de dos caminos: bien como acompañantes de los conquistadores españoles o como mascotas de los filibusteros del Siglo de Oro.

Muy pronto, con su llegada a la Perla del Caribe, los perritos fueron adoptados como pequeñas obras de arte para sus enjoyadas amas de alta cuna. Pero pronto, franceses y belgas atracaron en los puertos cubanos y los caniches que llevaron con ellos se cruzaron con los ejemplares de origen mediterráneo. Al final la raza dio buena cuenta de ello.

En el siglo XX, con los acontecimientos políticos que tuvieron lugar en tierras cubanas, la raza casi se ve extinguida. Tan solo quedaron unos pocos ejemplares que habían abandonado Cuba como contrabando. Quién diría que, con el paso del tiempo, estos perritos serían los encargados de restaurar el número de especímenes del bichón habanero.

En la Cuba de la actualidad la cría de estos perros ha vuelto a estar a la orden del día. Los propios criadores nativos han realizado una extraordinaria labor que, con responsabilidad y acierto, ha conseguido hacer del bichón habanero un animal autóctono y muy similar a los ejemplares de la raza original.

Estándar

Clasificación FCI: Grupo 9 – Sección 1. Bichones y razas semejantes.

La salud del Bichón Habanero

Aunque sea de una raza pequeña, el bichón habanero es de constitución fuerte. Tras esa semejanza con un juguete de peluche, encontramos a un magnífico perro de compañía. En el destacan sus características más emblemáticas: la alegría y su capacidad de dar cariño y diversión.

Hablamos, por tanto, de un perro activo y muy apegado al ser humano. Hay que tener cuidado con ello, porque un exceso de permisividad hacia el animal puede acabar malogrando su carácter.

Bichón Habanero alegre
Bichón Habanero en piscina de bolas

Cuidados

Aunque parezca tan nervioso, lo cierto es que el bichón habanero no precisa de mucho ejercicio. Los amos de estos perros solo tendrán que dedicar un poco de tiempo para su paseo diario. Puede ser largo pero muy tranquilo. Su ejercicio puede complementarse con juegos de adiestramiento y las gracietas habituales que hará en casa. Por supuesto, se debe acostumbrar al animal a salir al menos tres veces diarias para hacer sus necesidades.

Ahora bien, son animales muy dependientes de sus dueños. No es aconsejable dejarlos solos mucho tiempo en patios o jardines. El bichón habanero precisa de la cercanía para ser feliz. Si no vas a tener tiempo, será mejor que te inclines por otro tipo de mascota.

Son perros muy fuertes, aunque existen ciertas enfermedades típicas de la raza. Entre ellas cabe destacar la luxación de rótula y la otitis. En perros muy mayores, también se dan las cataratas.

Cómo hacerte con un Bichón Habanero

Desde luego, si vives en Cuba, no tendrás ningún problema para hacerte con un ejemplar de su perro nacional.

Como solemos decir con todos los perros, hacerte con un ejemplar de la raza no es nada complicado. Puedes dirigirte a los muchos criadores que existen y estar bien informado sobre el que hayas elegido, que sea de confianza, con experiencia y buenas prácticas.

Infórmate también sobre la salud del animal que vas a adquirir, así como de los datos sobre su procedencia. De todas formas, desde Toppercan seguimos animando a que practiquéis la adopción responsable. Muchas asociaciones y perreras podrán ayudaros a conseguir vuestra mascota ideal.

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