Seguro de mascotas: mi experiencia con Barkibu

Ante todo, me gustaría agradecer a Toppercan que hayan pensado en mí para comentar mi experiencia con el seguro de mascotas de Barkibu. Son diversos los factores que me llevaron a elegir esta aseguradora. Te describo cómo fue el proceso de contratación en los siguientes apartados.

Una búsqueda en Internet

Fue el primer paso. Mi mascota llevaba ya un tiempo en el que, por un motivo o por otro, terminaba en el veterinario cada dos o tres semanas. Esto me suponía un gasto medio de entre 100 y 150 euros por visita. Me di cuenta de que tenía que hacer algo para no tener que afrontar tantos pagos en tan poco tiempo.

Al volver de la última visita cogí mi teléfono móvil y me puse a buscar un seguro de mascotas. Todas las ofertas eran exactamente iguales en cuanto a cobertura, precio y demás. Fue entonces cuando me percaté que las aseguradoras de siempre habían añadido el producto a su catálogo, pero por la obligación de la nueva Ley de Protección Animal.

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Es decir, al igual que tenían seguros para el hogar o el coche, se creó una póliza nueva y poco más. No fue hasta que encontré la web de Barkibu cuando supe que esta aseguradora diseñó una póliza para los amantes de los animales. Sin duda, sus características me convencieron a la primera.

Las ventajas del seguro de mascotas de Barbiku

Antes de contratar mi seguro había hablado con unos amigos y familiares que me avisaban de que no se me ocurriera. Todos opinaban lo mismo. Frases como «es un seguro muy caro» o «no van a atenderte en cualquier clínica veterinaria» se repetían una y otra vez. Sin embargo, decidí contactar directamente con la aseguradora para preguntar cuáles son las condiciones de su póliza para animales.

Fue entonces cuando comencé a sorprenderme. No me ofrecían un listado de clínicas colaboradoras, sino que podía seguir yendo a la que frecuento y ellos me devolvían un porcentaje de cada visita. También quise saber cuánto me costaría un seguro para un perro y un gato. En este caso, me descontaban de la póliza 25 euros al año.

Por darme de alta me regalaban otros 25 que podía compartir con un amigo o familiar. Pero lo que me hizo decidirme por Barbiku fue que ellos mismos se encargan de recordarme cuándo tengo que vacunar a mis mascotas. Además, puedo chatear con los veterinarios de la compañía a través de la aplicación y resolver así cualquier duda al momento.

Un ejemplo práctico

El agente que me atendió me pidió que le comentase los detalles de la última factura que le pagué al veterinario. Recuerdo que mi perro tuvo un problema serio de salud. De hecho, le tuvieron que operar (600 euros), someterlo a pruebas radiológicas (100 euros) y darle una medicación específica (20 euros). La factura fue de 720 euros. Quien me atendía me indicó que de estar asegurado solo tendría que remitirle el documento y ellos me ingresaban el 80 % (576 euros) en mi cuenta. ¡Solo habría pagado 144 euros! Sin preguntas y sin intentar dirigirme hacia las clínicas concertadas como sucede en otros casos. En ese mismo momento decidí contratar una póliza.

La contratación por Internet de la póliza

Como es habitual en la competencia, le pregunté al agente que dónde tenían la oficina en mi ciudad. Me indicaron que no era necesario que me desplazase, que pidiese cita y que, en definitiva, perdiera mi tiempo para contratar un seguro. Era suficiente con tener un dispositivo con acceso a Internet y toda la documentación de mis mascotas a mano.

Accedí a la página web y antes de completar mis datos solicité un presupuesto para saber cuánto tendría que pagar. El precio me pareció muy competitivo e hice clic para contratarlo. Tras mi información tuve que introducir la de mis animales. Desde ese mismo momento conseguí ganar en tranquilidad sabiendo que la salud de mis mascotas estaba totalmente garantizada.

Mi experiencia como usuario del seguro

Como suele decirse, «el movimiento se demuestra andando». Evidentemente, no quería que les pasase nada a mis animales, pero me quedaba cierto resquemor sobre qué pasaría en ese caso. Lamentablemente, mi perro se cayó mientras paseaba y se lesionó una pata. No sabía muy bien qué hacer y usé mi aplicación para hablar con uno de los 15 000 veterinarios disponibles. A través de una videollamada hizo un primer diagnóstico y me indicó que necesitaba ver a mi peludo cuanto antes.

Así lo hice y, afortunadamente, todo se quedó en una pequeña fisura. Apenas pagué 50 euros por todo cuando la factura era de 400. Lo mínimo que podía hacer era agradecerle al personal de Barbiku su profesionalidad. Me respondieron amablemente indicándome que les apasiona su trabajo y atender a los petparents. La palabra me encantó, ya que es totalmente cierto que somos como los padres de nuestras mascotas.

Luego me comentaron que comenzaron su andadura comercial en 2015. El análisis de los datos que generamos los clientes les sirve para perfeccionar su oferta. La personalización juega siempre a su favor y les convierte en una alternativa más fiable.

Desde entonces, cada factura que me da mi veterinario de siempre me cuesta mucho menos pagarla. Siempre recupero el 80 % y el precio que abono por la póliza es bastante asequible. Esto me permite programar revisiones periódicas y viajar tranquilamente, ya que el reintegro se realiza en cualquier clínica de España en la que atiendan a mis mascotas.

Así, el seguro de mascotas de Barbiku es, al menos para mí, una alternativa indispensable. No puedo estar más satisfecho de la atención recibida y de su adaptabilidad. Espero que mi historia te haya servido para decidirte a contratarlo. No dudes en devolverles ya a tus animales todo lo que ellos hacen por ti. Seguro que te lo agradecerán dándote más cariño que el habitual y haciéndote disfrutar de esos momentos tan especiales que tanto se disfrutan junto a nuestros perros.

David López