Golden Retriever

El Golden Retriever es una de esas razas de perros que no deja indiferente a nadie. Con un tamaño considerable, un pelaje único y un comportamiento de lo más particular, es una raza que encaja en prácticamente cualquier hogar mientras tenga espacio suficiente para correr y sea tratado con cariño y respeto. Muchos lo consideran como el más elegante dentro de la especie, fruto de su estilo inconfundible de moverse entre nosotros y de su propia historia.

Historia del Golden Retriever

A diferencia de otras razas, el Golden Retriever tiene una historia completamente enlazada al desarrollo de la propia sociedad humana. Mientras que en las demás razas existen teorías de todo tipo, restos identificables de hace siglos y relatos perdidos en documentos antiguos con el golden encontramos una historia única y cerrada, la cual más allá de flecos concretos está claramente definida.

Origen

Escocia es el punto de partida para comprender el origen del Golden Retriever. El espectacular desarrollo de la sociedad europea iba de la mano de la burguesía y la clase alta, encandilada por la caza como deporte de ocio. Para apoyar las batidas de caza se recurría a perros capaces de ahondar en las cenagosas tierras del país, aclimatadas por constantes precipitaciones que daban lugar a un terreno demasiado incómodo para los seres humanos. Pero no había ninguna raza que se adaptase del todo al terreno, necesitando crear una mezcla propia a través del cruce entre perros perdigueros y perros de aguas, eligiendo en ambos casos ejemplares con la mejor condición física posible. Sir Dudley Marjoribanks, Lord Tweedmouth en el futuro, en 1858 haría historia al realizar el primer cruce, manteniendo las camadas durante 10 años hasta alcanzar el perro que mejor encajaba en su visión personal sobre el mejor perro de caza.

Con todo, no sería hasta 1865 cuando adquiriría a Nous, un perdiguero amarillo procedente de Rusia que se convertiría en la clave para alcanzar el Golden Retriever tal y como lo conocemos. Su pareja sería Belle, uno de los mejores ejemplares de Tweed Water Spaniel, la raza más valorada para la caza en la región. Belle era de color rojizo mientras que Nous era amarillo procedente de una camada donde todos sus hermanos eran negros, lo que se traduciría en cuatro cachorros amarillos heredando el color del padre con el aspecto rizado de la madre. Tweedmouth no se detendría todavía, deseando conseguir el ansiado ejemplar de color dorado manteniendo las características físicas asociadas a la resistencia y adaptación al medio ambiente que tanto necesitaba. Durante los siguientes años se realizarían cruces constantes sin el éxito esperado, pero dando lugar a una norma clara en las siguientes generaciones: todos tenían que tener el pelaje amarillo cercano al dorado.

Con la entrada al siglo XX y varias camadas dispersas por todo Inglaterra era solo cuestión de tiempo que esa misteriosa raza de perros amarillos con pelaje largo tuviera su propia descripción. 1903 sería la fecha elegida por el Kennel Club en Reino Unido para aceptarle, reconociéndole finalmente en 1911 con el apodo de Golden para destear el amarillo para siempre. Estados Unidos la reconocería en 1925, fuertemente influenciado por la popularidad que había ganado la raza en Inglaterra a nivel social. Se habían formado organizaciones a su alrededor, protagonizaba historias ficticias y la propia leyenda de Charlesworth avibaba el misterio alrededor de estos perros. A lo largo del siglo XX consiguió afincarse del todo en Estados Unidos y comenzar su andadura por Europa, teniendo como capital Inglaterra por delante del resto de países.

Su situación en el presente

Lejos quedan los años donde el Golden se presentaba como el perro perfecto para la caza. No ha sufrido ningún cambio reseñable a nivel fisiológico, manteniendo esa sencillez para moverse por terrenos pantanosos y encontrar sus presas, pero no tiene ya la finalidad tan asentada como simplemente la de ser el perro de la casa. No obstante, siguen existiendo cazadores aprovechando sus habilidades, hecho que ha permitido que siga viéndose en grupos grandes para localizar los animales caídos y traerlos a sus dueños mientras saltan por toda la zona. Incluso hay concursos de belleza locales que obligan a superar pequeñas pruebas relacionadas con las habilidades de caza para reconocer a los ejemplares de Golden que se presentan.

Excelente compañero en casa y mejor ayudante para la caza, los Golden Retriever han mostrado su utilidad al ser humano en multitud de ocasiones. Muchos de ellos acaban destinados a cuerpos de seguridad, trabajando como agentes para dar apoyo y cobertura en las situaciones más peligrosas. Acompañan a grupos de bomberos y guardabosques cuando los viajeros se pierden en sus terrenos, evitando catástrofes al ser capaces de arrastrarles si se encuentran indispuestos gracias a su tamaño y fuerza. Existen Golden en agencias gubernamentales contra el tráfico de estupefacientes, detección de explosivos y desmantelamiento de bandas criminales. Y, si nos vamos aún más a campos específicos, los Golden se han convertido en perfectos terapeutas para personas que viven en soledad o padeciendo una enfermedad. Una raza que ha sabido ganarse su puesto en la sociedad a base de esfuerzo y dedicación.

Características del Golden Retriever

La historia del Golden Retriever nos deja claro hasta qué punto esta raza destaca dentro de la especie. A pesar de la leyenda formada a su alrededor nada de eso habría servido si sus características como animal de compañía no fuesen excelentes, mostrando dotes únicas entre los demás perros con un potencial de aprendizaje perfecto para que nos acompañe en nuestro hogar.

Características físicas

Con un peso aproximado entre 30 y 37 kilogramos, el Golden Retriever es un animal grande sin llegar a tener un tamaño difícil de manejar como con otras razas. Las hembras pueden incluso pesar 25 kilogramos, motivo por el que en ciudades suele ser más habitual ver a ejemplares de este género. De altura rondan entre 51 y 61 centímetros, convirtiéndolos en perros muy altos para el peso que tienen. Si algo destaca en su constitución sin duda es la enorme cabeza de la que disponen, sobresaliendo mucho más que en otras razas gracias a su hocico prominente y su nariz completamente oscura. Los ojos acompañan el conjunto con un tono marrón oscuro y los párpados negros, siendo de los más expresivos dentro de los perros al seguir constantemente cualquier elemento que llamen su atención.

Respecto a su constitución normalmente tenderán a desarrollar un poco de musculatura si les acostumbramos a realizar ejercicio periódicamente. Tanto el cuello como el tronco se estabilizan formando construcciones sólidas, relativamente cortas y resistentes, terminando en una cola larga con el cabello tupido al unísono con su cuerpo. El pelaje es con diferencia lo más llamativo del golden, oscilando siempre entre marrones y amarillos brillantes sin llegar a alcanzar el blanco puro. Normalmente encontraremos una tonalidad más oscura en los cachorros por lo que si queremos un tipo concreto tendremos que estar atentos a los colores ligeramente más degradados cuando elijamos nuestro Golden. Independientemente del color, el golden aprovecha su cabello en zonas húmedas gracias a su extrema resistencia al agua, ondulando su cabello y dándole una consistencia única.

Comportamiento

Los Golden Retriever son ante todo cercanos, amables y muy confiados con las personas. Encajarán rápidamente en cualquier familia desde el primer día, sobre todo si les mostramos cariño, pudiendo convertirse en los perros más fieles del mundo. Son especialmente buenos con los niños, soportando cualquier tipo de juego en el que le hagan partícipe sin mostrar queja alguna. Es por ello que muchas familias con hijos apuestan por el golden como mascota, viendo en su infinita paciencia y socialización la mejor forma de inculcar responsabilidades en los más pequeños con la certeza de que no corren ningún peligro. Al ser tan cariñosos rápidamente establecerán vínculos con todos los miembros de la familia, acudiendo a la llamada de cualquiera de ellos y quedándose a su lado si se le pide.

Esta cercanía con el ser humano produce que no sean muy eficaces como perros guardianes. Normalmente se muestran receptivos con cualquier persona, aunque se traten de completos desconocidos, permitiendo que les acaricien y jueguen con ellos incluso si son extraños que han visto por primera vez. Al mismo tiempo, son perros que se deben controlar en el parque y con las visitas por esta simpatía natural, acercándose constantemente a las personas ante la mínima señal de aceptación por su parte. Prácticamente nunca se mostrarán nerviosos o con ansiedad, aunque en sus primeros años de vida pueden ser demasiado activos con las personas buscando atención. El Golden Retriever es tranquilo y dócil por naturaleza, pero no debemos olvidar lo incómodo que puede ser un animal de 30 kilogramos saltando a tu alrededor.

Son perros tan inteligentes como activos cuando se encuentran en un ambiente apto para descargar toda su energía. Con reminiscencias de su pasado como compañeros de cazadores, los golden aprovecharán cualquier explanada para salir corriendo a toda velocidad mientras observa tanto a las personas como a los perros a su alrededor. Esta mezcla de astucia y energía podremos aprovecharla para adiestrarle con ejercicios que le permitan relajarse al mismo tiempo que se mantiene respetuoso con todo el mundo, ya sea mostrándole los caminos correctos donde puede despegar hasta volver a nuestro lado cuando le llamemos. Al ser tan sociables y afectuosos nunca tendremos que preocuparnos por conflictos graves con otras personas, sobre todo si nuestra mascota ya tiene cierta edad.

Respecto a su trato con otros animales debemos valorar hasta qué punto su constante idea de jugar puede dar pie a conflictos. Los perros más pequeños se mostrarán asustadizos con los golden que tiendan a levantar las paltas y saltar a su alrededor para jugar, y los más grandes pueden ser demasiado agresivos incluso jugando para el carácter de nuestra mascota. Lo mejor en estos casos es asegurarnos de que responderá a nuestra llamada cuando notemos situaciones que se escapan de su control, de esta forma en ningún momento se darán situaciones incómodas con otros animales. Sobra decir que con otros ejemplares de su especie y perros de tamaño y carácter parecido como el labrador se lleva fantásticamente, pudiendo tener nuestro propio grupo de amigos en el parque.

Potencial de adiestramiento

Sabemos lo inteligentes que son y lo proclives que se muestran ante las personas, pero esto no significa que podamos despreocuparnos de su educación. Muchas personas cometen el error de permitir que su mascota prácticamente se eduque por su cuenta, aceptando que la simpatía que tiene con todo el mundo y su energía son comportamientos simpáticos que no tienen ningún inconveniente. Ya hemos visto que los golden pueden llegar a ser incómodos cuando no controlamos su comportamiento frente a otras personas y animales, y aunque normalmente se mostrarán dóciles y obedientes sin haber realizado un adiestramiento como tal sí podemos encontrarnos el haber alimentado conductas nocivas sin habernos dado cuenta.

El primer paso que debemos tomar como dueños de un golden es establecer claramente los límites de su conducta en el hogar. Saltar por toda la casa empujando muebles y dificultando nuestro paso es muy habitual cuando no conocen las normas, teniendo que mostrarles a través del condicionamiento qué conductas son reprobables. Si partimos desde cachorros podremos, mediante refuerzo positivo, premiar las conductas asociadas al juego cuando lo creamos conveniente y las de permanecer tranquilo en ámbitos como el salón o nuestro dormitorio personal. Esto no significa que anulemos completamente las ganas de jugar de nuestra mascota, es mostrarle que cuando salgamos a pasear podremos jugar en condiciones, limitando la casa a determinadas zonas y momentos donde captará nuestra atención respetando al mismo tiempo los espacios donde debe permanecer relajado.

Como animales con una historia reciente centrada en la cooperación con el ser humano tienen un enorme potencial de aprendizaje, sobre todo al aire libre donde se potencien conductas como la identificación de presas o la recogida de elementos. No tenemos que ser aficionados a la caza para potenciar estos ejercicios, con acudir a una zona abierta y un juguete capaz de recorrer grandes distancias tendremos lo suficiente para que el golden aprenda a jugar de una manera sencilla y divertida para todos. El adiestramiento puede ir más allá con ejercicios relacionados con permanecer sentado a la espera de nuestra acción, tumbarse, rodar o incluso circuitos completos de ejercicio habituales de los concursos. Todas estas conductas pueden desarrollarse por refuerzo positivo si les dedicamos el tiempo y la dedicación suficiente.

Un último aspecto donde los golden destacan en el adiestramiento es lo bien que aceptan el trato con personas con discapacidad. Son los perros más habituales para esta función gracias a su sociabilidad e inteligencia, pudiendo actuar de perros guía o de asistencia según las necesidades de cada uno. También es habitual encontrarles formando parte de escuadrones de rescate en zonas agrarias, capaces de moverse sin problemas en el terreno para localizar a personas que han sufrido accidentes. Sin duda de las razas más recomendables si planeamos vivir en una zona más rural, aprovechando su energía e inteligencia al mismo tiempo que nos hacen compañía.

Aspectos a tener en cuenta del Golden Retriever

La popularidad del Golden Retriever ha hecho que muchas personas no duden en elegirle como mascota a pesar de sus particulares características. Aunque sin duda es uno de los animales de compañía más cariñosos y fieles, sigue siendo un ser vivo al que tendremos que cuidar de forma especial para asegurarnos de que crezca sano y mantenga una convivencia pacífica con toda la familia.

El Golden Retriever es de las razas que más ejercicio diario requiere

A medida que crezcan podremos ajustar el tiempo dedicado junto a los ejercicios, pero no debemos plantearnos la posibilidad de tener un ejemplar si no podemos hacernos cargo de sus necesidades respecto al deporte. Una buena medida para acostumbrarnos si vivimos en grandes ciudades es adiestrarle para que nos acompañe cuando salgamos a correr a primera hora por la mañana, con menos gente por las calles que evite situaciones difíciles de manejar o posibles atropellos. Existen parques a lo largo de las ciudades que nos servirán incluso dando vueltas a su alrededor, un ejercicio fantástico para el animal y que permitirá que se encuentre relajado el resto del día.

La media de vida del Golden es de 12 años

con ejemplares alcanzando los 15 años en buen estado. Es fundamental que realicemos revisiones periódicas en el veterinario para detectar enfermedades genéticas y alteraciones como la displasia de cadera, muy habitual en esta raza y que no aparece hasta la edad adulta. El peligro del sobrepeso es también común dentro de los Golden Retriever, fruto de la adopción masiva en ciudades donde no se pueden satisfacer todas sus necesidades relacionadas con el ejercicio. Debemos evitar a toda costa alimentarle con comida humana y golosinas, al ser tan cariñosos rápidamente se acostumbrarán a ellas rechazando el pienso mientras tratan de convencernos con caricias y juegos. Este tipo de alimentos deben reservarse exclusivamente a su función de premios cuando actúe como esperemos, dejando que sea su pienso el pilar de la alimentación.

Valora hasta qué punto ese carácter juguetón y enérgico del golden retriever encaja con tu forma de convivir con los perros.

Sin duda son características positivas que muchas personas aprecian, pero no necesariamente tienen que ser adecuadas para nuestro estilo de vida cuando nos movemos más en ambientes relajados donde el descanso y la tranquilidad predominan. Los golden pueden llegar a desarrollar hiperactividad cuando no consiguen descargar buena parte de su energía diaria, una situación que puede sobrepasarnos si esperábamos solo tener que sacarle a pasear y dejar que se tumbase a nuestro lado. Para estos casos es recomendable tener en casa juguetes muy resistentes que pueda morder y se muevan cuando interactúe con ellos, como pueden ser las pelotas o los kong adaptados para su tamaño. Ten en cuenta que transportar cosas en su boca es una conducta reminiscente de su pasado como cazadores, aprovecha esta característica para que te dé unos momentos de tranquilidad al día desfogándose en casa.

El pelo del Golden es el distintivo más conocido, y por tanto será también de los que exijan más cuidados

Al tener el pelaje tan abultado tienden a perder pelo de forma constante, siendo recomendable acudir al veterinario para que nos aconseje el mejor tipo de cepillo para nuestra mascota. Una buena opción es recurrir a los cepillos con cerdas metálicas, resistentes frente a los enredos y capaces de poner en su sitio las partes más descontroladas. Respecto al lavado, trata de hacerlo solo cuando realmente se necesite, utilizando champú para perros y reservando el cepillo para las ocasiones donde percibas restos visibles de la calle en su cuerpo. Ten en cuenta que la pérdida excesiva de pelo es síntoma de enfermedades al igual que en el resto de perros, incluyendo la posibilidad de que sufra problemas emocionales asociados a la falta de ejercicio o de atenciones por parte de sus dueños.

Ten paciencia con el Golden Retriever

Los Golden Retriever son tan cariñosos y sociables que continuamente se acercarán a otros dueños de perros buscando caricias. También te encontrarás en muchas ocasiones que pedirá estar más tiempo en el parque, sobre todo cuando se encuentra jugando con otros perros receptivos a su conducta. Ocurre incluso con los ejemplares mejor adiestrados, son conductas instintas asociadas a la raza que podemos paliar compensando con órdenes concretas, pero que seguirán dándose a pesar de que pasen los años. Un golden es un perro capaz de sacar lo mejor de nosotros mismos a la vez que acabar con nuestro temple.