A buen seguro, te has preguntado alguna vez si es saludable darles carne cruda congelada a los perros. No en vano, son múltiples las alternativas disponibles en el mercado, pero también las críticas que recibe este tipo de dieta por parte de los veterinarios. Para aclarar tus dudas y confirmarte si esta es una opción recomendable, solo tienes que seguir leyendo.
¿Dónde reside el principal problema de una dieta con carne cruda congelada para perros?
En que los veterinarios confirman que los que les ofrecen carne cruda a los perros están provocando, sin saberlo, el aumento del número de bacterias digestivas en su aparato digestivo. Es cierto que se ha confirmado un alto nivel de E coli, bacteria resistente a los antibióticos, en las mascotas que comen este ingrediente. También, se comenta que la contaminación cruzada de bacterias puede llegar a alterar tu salud. Incluso se han dado casos de salmonelosis o toxoplasmosis que han puesto en riesgo la vida de una mujer embarazada y de su futuro bebé.
Otras voces confirman que la dieta BARF es una simple moda que se asemeja a la dieta paleolítica de los humanos. También afirman que los perros actualmente no pueden alimentarse como si fueran salvajes y que habría que emplear otro tipo de productos, de cuyo contenido no parecen tener demasiado conocimiento, como los procesados y los que contienen productos químicos.
¿Cuál es el menú perfecto de carne cruda congelada para perros?
Aquel que está diseñado a medida de tu mascota. En la mencionada compañía, te solicitan toda la información posible de tu perro para diseñar una propuesta a su medida. El empleo de un 65 % de carne cruda (de pollo, buey o pavo) se combina con el uso del pescado (salmón) y de un 35 % de verduras variadas (zanahoria, calabacín, guisantes, boniato y patatas entre otras).
La eliminación total de la composición de ingredientes como los conservantes, los colorantes, los potenciadores del sabor y, especialmente, de desechos (vísceras, patas, etcétera) ofrece como resultado un producto completo, nutritivo, saludable y adecuado para tu perro.
La carne se corta en trozos fácilmente digeribles y tras su tratamiento se congela para eliminar cualquier tipo de bacteria. Además, se coloca en bandejas que puedes ir usando a medida que las necesites para tener siempre la ración exacta dependiendo del peso de tu mascota.
¿Por qué hay tanto miedo a los alimentos crudos?
En todos los estudios realizados sobre los efectos de la carne cruda en los perros se llega a conclusiones que solo generan terror. Resulta curioso que se indique que hay que evitar darles huesos a los perros porque provocan daños en su aparato digestivo cuando no está del todo demostrado. Lo del contagio a los humanos de las enfermedades que pueda tener el perro también es algo que genera múltiples dudas y que termina provocar que el perro deba mantenerse siempre alejado de sus dueños por lo que pudiera pasar.
También es importante cortar muy bien los trozos y ofrecer raciones cuya cantidad sea la más adecuada para cada tipo de perro. Lo contrario provoca los daños ya comentados. Asimismo, tampoco debes caer en el error de cambiar el pienso seco o la comida húmeda para darles carne cruda a los perros sin un proceso de adaptación. Con unos días será suficiente para ir cambiando su comida actual por la que te venimos describiendo.
Decide en consecuencia sobre la dieta de tu perro
Permítenos proponerte una pequeña prueba. ¿Tienes un saco de pienso seco en tu casa? Ve un momento a por él y lee su contenido. Seguro que encuentras ingredientes como la ceniza, químicos varios y un irrisorio porcentaje de carne. Por un momento, imagina que tuvieras que comer un 10 % de carne y que esta estuviera repleta de estos compuestos. ¿Te la comerías?
Sabemos tu respuesta y ahora llegamos a otro de los grandes mitos relacionados con la dieta BARF a base de carne cruda para perros: ¿es demasiado cara? Te adelantamos que puede costarte entre 30 y 60 euros al mes dependiendo del peso y el tamaño de tu perro. Lo que no tiene precio es comprobar cómo tu perro prefiere salir a estar tumbado.