¿Cómo fortalecer el sistema inmune de tu perro?

Ahora que se acerca el invierno, debemos conocer herramientas para que el sistema inmunológico esté lo más cuidado y protegido posible, tanto el nuestro como el de nuestros animales. Pero, ¿te has preguntado alguna vez cómo cuidar y fortalecer el sistema inmune de tu perro en invierno?

¿Cuáles son las principales funciones del sistema inmunitario?

Sus principales funciones son reconocer, atacar y neutralizar cualquier antígeno, toxina, cuerpo extraño o microorganismo que puedan entrar en contacto con el cuerpo.

Está formado principalmente por tejidos, órganos y una red de células. Por ejemplo, la misma piel, la médula ósea, todas las mucosas, el sistema linfático, el bazo y el timo, los leucocitos y los anticuerpos, forman parte del sistema inmune.

Factores que pueden alterarlo para bien o para mal

Vamos a comentar los factores que pueden alterar nuestro (y su) sistema inmunológico. Hay cosas que pensamos que son insignificantes o que dejamos pasar, pero a la larga pueden ser perjudiciales si no ponemos un foco adecuado sobre ellas.

  • Descanso: que sea de calidad y suficiente.
  • Actividad física: ejercicio físico diario moderado.
  • Exposición a toxinas: evitar exposición a humos, productos de limpieza, sprays o cualquier sustancia nociva.
  • Alimentación: es necesaria una dieta que cubra sus necesidades biológicas y fisiológicas, ya sea en formato crudo o cocinado.
  • Estrés: padecerlo libera cortisol, inhibiendo la respuesta inflamatoria y las células inmunes. Los peludos también pueden sufrir enfermedades como la depresión.

La alimentación, la microbiota y su relación con el sistema inmune

La microbiota es un ecosistema de bacterias dentro del tracto gastrointestinal. Tenerla regulada y sana ayuda a mantener una correcta salud física, pero también psicológica y emocional.

Por ello, es muy importante llevar a cabo una correcta alimentación. Ellos, al igual que nosotros, son lo que comen. Necesitan una dieta adaptada a sus requerimientos nutricionales de carnívoros facultativos u oportunistas. Es realmente importante no solamente proporcionar nutrientes, sino también tener en cuenta su fuente.

Nutrientes esenciales para mantenerse sano:

A continuación, os dejamos una lista de vitaminas y minerales muy importantes para el sistema inmune, aunque existen muchos más:

Vitaminas:

  • A
  • D
  • C
  • E
  • Piridoxina (B6)
  • Riboflavina (B2)
  • Cobalamina (B12)
  • Folato (vitamina B9)

Minerales:

  • Cobre
  • Zinc
  • Selenio
  • Hierro

Estas vitaminas y minerales se consiguen de manera natural a través de alimentos frescos y sin procesar en una dieta correcta.

Alimentos y/o suplementos para fortalecer el sistema inmune de tu perro

En el mercado, podemos encontrar ingredientes para añadir como extras en los menús de nuestros peludos, que tienen numerosos beneficios para su salud y presentan experiencias sensitivas a la hora de comer.

  • Espirulina: es un superalimento. Aumenta la inmunidad y la energía, desintoxica, tiene un gran aporte de hierro, contiene propiedades antivirales y estimula la producción de anticuerpos. La dosis recomendada es 0,2 g por cada kg de peso del peludo, unas 3 veces a la semana.
  • Alimentos procedentes de las abejas: la miel (fuente energética exprés), el propóleo (aumenta las defensas y es ideal para infecciones y llagas), la Jalea Real (potente suplemento nutricional) y el Polen (en muy alta concentración de nutrientes excelente para deficiencias o malnutrición). Este último, sin embargo, se recomienda evitarlo en perros alérgicos y empezar, en todo caso, con una dosis baja.

Estas dosis deben darse en bajas cantidades, por eso, recomendamos contactar con un profesional antes de dárselas a tu perro, para que pueda hacer un ajuste adecuado de las cantidades.

Otros alimentos y/o suplementos para añadir en la comida

  • Hongos medicinales: cada hongo tiene sus propiedades, pero principalmente una buena combinación permite crear una mezcla altamente inmunomoduladora. Son ideales y efectivos ante infecciones, parásitos y enfermedades. Tienen grandes beneficios para la salud cardiovascular, el sistema nervioso y tejido conjuntivo. La dosis máxima es un 3% extra de su ración diaria.
  • Kéfir: es un maravilloso probiótico natural disponible para todos. Este regula el tránsito digestivo, contiene todos los aminoácidos esenciales y es altamente biodisponible. Un diario tiene efectos anticancerígenos y antimutagénicos. La dosis recomendada es una cucharada sopera por cada 10 kilos de peso.
  • Jengibre: es un estimulador de la producción de anticuerpos y es un protector estomacal. Ayuda a reducir náuseas y es un inmunomodulador. La dosis es mejor consultarla con un profesional, ya que suelen ser en cantidades muy pequeñas.
  • Levadura de cerveza: tiene una acción repelente. Aporta fibra y es considerado tanto probiótico como prebiótico. Ayuda a la asimilación de grasas positivas. Se aconseja dar 4 veces a la semana y la dosis en perros pequeños es de 2’8 g, en perros medianos 4 g y en perros grandes 7-8 g.

Podemos ofrecer muchos otros alimentos y suplementos, como el orégano, vinagre de manzana, cúrcuma, arándanos o vinagre de manzana.

Importante: nunca deberemos automedicar a nuestro perro sin antes consultar con un veterinario holístico o nutricionista canino. Es muy importante saber la dosis correspondiente en cada uno de los alimentos/suplementos mencionados anteriormente, además de todas las contraindicaciones posibles. Es importante, por todo lo mencionado, individualizar a cada perro según el caso.

Escoger una alimentación natural, la mejor opción para fortalecer el sistema inmune de tu perro

En cualquier caso, una alimentación a base de ingredientes 100% naturales siempre va a ser la mejor opción para mantener un sistema inmune óptimo y saludable, ya que, al ser ingredientes de máxima calidad, se aprovechan todos sus nutrientes y son altamente beneficiosos.

Empresas como Dogfy Diet, se dedican a ofrecer este tipo de alimentación 100% natural, que además, se encuentra cocinada. Con la cocción de los alimentos a baja temperatura, se elimina el riesgo bacteriológico propio de los ingredientes crudos y además, hace que los alimentos sean más apetecibles y también que se digieran mejor.