¿Qué hacer cuando muere mi perro?

By mrcolubi / 20/09/2018

“Tú siempre fiel, tú siempre alegre. Tú, que me ayudabas en los momentos difíciles y celebrabas cada alegría. Tú, mi mejor amigo; aquel con el que podía contar para todo. Gracias por demostrarme tanto, por enseñarme la fidelidad y por amarme de manera incondicional. Gracias mi querido perro, por todos estos años juntos. Te querré siempre”.

Es posible que en estos momentos estés pasando por ese dolor que solo los que tenemos perro entendemos, el fallecimiento de tu mejor amigo. Ahora hay que esperar a que el tiempo pase y cure la herida. Mientras piensas en todos los momentos tan felices que te ha dado, en tu cabeza aparece la pregunta ¿qué hacer con mi perro cuando muere?

Tu perro ha muerto, ¿qué debes hacer?

La muerte de un perro es siempre dolorosa y la despedida es muy triste. Es por ello que te recomiendo que  tomes tiempo en despedirte de tu perro. Una vez te despidas y te sientas con fuerzas para empezar el trámite, debes actuar según la Comunidad Autónoma en la que te encuentres y con la decisión que hayas tomado en cuanto a incinerar o enterrar a tu perro.

puedo enterrar a mi perro en el campo
Perro relajado mirando una luz que proviene del cielo

Informar al registro de animales

Este punto es realmente importante. En cada Comunidad Autónoma existe un registro y en el momento del fallecimiento hay que notificarlo. Inscribir a tu perro y darle de baja en el Censo es obligatorio, independientemente de si es un perro catalogado como PPP o no.

Todos los ayuntamientos tienen un censo donde comprueban que el perro ha sido vacunado o no con aquellas vacunas obligatorias. En caso de que el perro censado no aparezca como vacunado, el Ayuntamiento te hará llegar una sanción administrativa. En caso de que tu perro haya fallecido y no realices la baja, podrán llegarte las sanciones cuando se suponga que tu perro debería estar vacunado (que claramente no lo está porque se encuentra fallecido).

¿Qué necesito para dar de baja al perro?

Para poder dar de baja al perro en el censo (si decides hacerlo tú), será necesario una copia de tu DNI y un certificado de defunción del animal firmado por un veterinario.

También puedes optar por hacerlo a través de tu veterinario, el cual se encargará de todo ésto y dará de baja también el microchip. Normalmente esta es la vía que más escogen los propietarios ya que es también la más cómoda.

Llama a tu veterinario

Son muchos los propietarios que tienen un veterinario de confianza al que acuden siempre ante cualquier problema. En el caso del fallecimiento de tu perro, puedes ponerte en contacto con tu veterinario para pedir ayuda y que sea él o ella quien acuda a tu domicilio a retirar su cuerpo. Si no tienes pensado qué hacer cuando tu perro muera, en el veterinario pueden tenerlo hasta que decidas qué quieres hacer con tu mejor amigo.

Si finalmente tu veterinario va a recoger a tu mascota, lo mejor es que le tapes con una manta o toalla y aproveches el tiempo para despedirte.

muerte perro

¿Cremación o entierro tras la muerte de un perro?

Actualmente tenemos dos posibilidades para despedirnos de nuestro perro: Mediante la cremación o el entierro.

La cremación es el proceso por el cual tu perro se convierte en ceniza. Es una gran opción para poder esparcirlas después en algún lugar donde tengas grandes recuerdos o poder conservarlo en casa.

Hay dos opciones de cremación:

Cremación colectiva: Aquí se realiza la cremación de varios perros juntos y no podrás llevarte las cenizas de tu perro.

Depende del ayuntamiento este servicio puede ser gratuito. Algunos cobran el traslado del perro desde tu casa hasta el centro de incineración y pueden hacerlo en función del tamaño en kilos del perro,como es el caso del Ayuntamiento de Barcelona.

En la Comunidad de Madrid es gratuito siempre y cuando residas en la ciudadanía del término municipal de Madrid, se trate de animales domésticos que convivan con el propietario en su domicilio, sea tan solo un animal (un perro en este caso) y el proceso no se realice de manera continuada.

Para que la Comunidad de Madrid se haga cargo de la recogida, traslado e incineración de un perro, debes aportar los siguientes datos:

  1. Tu nombre.
  2. Tu lugar de residencia.
  3. Un teléfono de contacto.
  4. El peso aproximado del perro que debe ser recogido.

Para que la Comunidad de Madrid pase a recoger a tu perro, puedes llamar al 010 ó al 915 298 210 en caso de que la llamada la realices fuera de la ciudad. También puedes informar a través de la APP “Avisos Madrid” o tramitar en línea desde la página del ayuntamiento. Una vez realizados estos pasos, el Ayuntamiento pasará a recoger a tu perro en un período máximo de 24 horas.

cremacion de mascotas
Cenizas de un perro que ha sido sometido al método de cremación tras su fallecimiento

Cremación individual: En este caso se incinera única y exclusivamente el cuerpo de tu perro. Podrás llevarte las cenizas y hacer con ellas lo que creas más oportuno.

Si optas por incinerar a tu perro de manera individual, podrás ponerte en contacto con crematorios de mascotas muy profesionales que ofrecen los siguientes servicios como Cremascota:

  1. La empresa elegida acudirá a tu domicilio para poder recoger el cuerpo de tu perro en un coche perfectamente adaptado para ello.
  2. Una sala velatorio para poder despedirte de tu mejor amigo en la más estricta intimidad. Podrás organizar un velatorio para asistir con tus familiares, amigos del parque o con quien tú elijas.
  3. Después del velatorio, se procede a la incineración del perro y se entregan sus cenizas en una urna que podrás llevarte a casa. En muchos centros te permiten ver cómo se realiza la incineración.
  4. Si has decidido quedarte con las cenizas para realizar una despedida más íntima y no has podido acudir a la cremación, el centro te dará la posibilidad de llevarlas a tu casa o a tu centro veterinario.

Sinceramente, aunque esta opción es algo más elevada económicamente, es la que más recomiendo. El proceso se realiza de una manera muy íntima y cuidando todos los detalles. Te sientes realmente arropado y el hecho de poder guardar las cenizas de tu perro para después poder guardarlas en tu hogar o depositar en aquel lugar donde pasasteis tantas horas juntos, es algo que me parece realmente bonito.

Enterrar a tu perro es otra opción. Para esto también existen dos opciones:

  1. Entierro colectivo: En este caso tu perro será enterrado en una fosa común que cada ayuntamiento tiene previsto para estos casos.
  2. Entierro individual: Podrás enterrar a tu perro en un foso sólo para él, pero debes hacerlo siempre en un cementerio para mascotas.

cementerio para perros
Estatua de un perro en un cementerio para perros

El cementerio de los perros, ¿Dónde puedo enterrar a mi perro?

Actualmente existen cementerios para perros que han sido diseñados para que los propietarios puedan visitar las tumbas. Son cementerios como los humanos, pero con estatuas y decoraciones de perros o de aquellas mascotas que allí se encuentren.

Debes tener muy en cuenta que si quieres enterrar a tu perro debe ser siempre en un cementerio para mascotas. En España es totalmente ilegal enterrar a tu perro en el campo o en el jardín. Todas aquellas personas que entierren a sus perros fuera de un cementerio, se exponen a una multa de unos 5000€.

Enterrar a tu perro en un cementerio de mascotas es una gran solución para poder ir a visitarlo siempre que desees. Un lugar donde tu mejor amigo podrá descansar.

Si tu perro a muerto y te enfrentas a este desagarro emocional, no te dejes de leer esta historia de alguien que pasó por lo mismo que tú…

Gracias por haberme dado tanto: mi historia con Tiza y Sparrow

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Con mis perros Sparrow y Tiza

Nacimiento de Sparrow: ¡Es un boxer blanco!

Aún recuerdo el día en que naciste como si fuese ayer. Estaba en casa de mi tía y juntas esperábamos tu llegada y la de todos tus hermanos. No teníamos ni idea de qué colores o que sexo eráis, pero vuestra llegada era muy especial.

  • Tía, si sale uno blanco, me encantaría quedarme con él o ella.

Empezasteis a salir todos y nuestros corazones se aceleraron. Empezamos a romper bolsas para ayudar a tu madre y de repente salió una bolsa de color verde.

  • Hay madre que éste viene podrido

Abrí aquella bolsa viscosa y mi corazón se paró de repente ¡Un boxer blanco! pero era mejor de lo que pensaba ¡un boxer blanco con parche y oreja atigrada! Me derretí en cuestión de segundos. Me ocupe de ti y de tus hermanos durante el mes de agosto, cuando mi tía tenía que trabajar. Una maravillosa camada de 8 hermanos de la cual, todos salisteis adelante.

Cuando estuviste preparado te viniste a casa con los humanos y con Tiza, aquella westy cascarrabias que durante tantos años había sido la dueña de la casa ¡Qué poca gracia le hizo tu llegada! pero con el tiempo aprendió a quererte.

El adiestramiento de Sparrow: un perro especial

Comencé muy pronto con tu adiestramiento porque eras un perro con un temperamento algo fuerte y, gracias a eso, te convertiste en el mejor perro que nadie podría haber imaginado. Recuerdo perfectamente cada parte de ti, mi querido Sparrow y no quiero que ninguno de los momentos que hemos vivido juntos se me borren. ¿Te acuerdas de esas tardes de piscina? ¿De esos paseos juntos los tres y el caballo? ¿Te acuerdas de cuando me acompañabas a todas partes? Me gustaba tanto apretar esos belfos y decirte “¡ay mi papotes!” Tengo tan buenos recuerdos de ti mi amor.

Eras un perro tan especial mi Sparrow que hasta Tiza se acurrucaba a ti cuando se encontraba mal. Me encantaba ver como movías el culo de esa manera y como llenabas de pelo toda la casa. Mi madre se volvía loca y no hacía más que decir: “¡Tengo que pasar el aspirador todos los días! Hija por favor, no metas al perro hasta en la cama ¡Que así es imposible!” Y es que hasta dormías conmigo ¡Los tres metidos en el mismo cuarto! Cuanto echo de menos esa estampa.

Son tantos recuerdos mi querido amigo. Y es que 5 años dan para mucho aunque no lo parezca. Y creo que esto fue lo peor de todo ¡Te tuviste que ir demasiado pronto! Y al igual que en tu nacimiento, recuerdo perfectamente el día de tu marcha. Creo que jamás he llorado tanto como aquel día.

Hacía un mes que Tiza se marchó hacia el arco iris porque ya era viejita y le tocaba. Ella se había ido en paz porque había tenido la mejor de las vidas y además, estabas tú a su lado para acompañarla en su marcha. Pero tu mi amor, tú eras muy joven para marcharte.

Diagnostico: Sparrow tiene leishmania

muerte perro

Un día empezaste a caminar mal y te costaba mucho levantarte. Como te habíamos operado por una rotura de ligamentos cruzados, pensé que algo iba mal en la recuperación. Te llevé al veterinario y te hicieron pruebas para ver qué te pasaba exactamente. Nunca pensé que me darían aquella noticia: Sparrow tiene Leishmania.

Me costó mucho asimilar todo aquello. Sabía que la leishmania no tiene cura, pero como había visto a muchos perros de la protectora salir adelante pensé que no sería para tanto y que con los pinchazos y las pastillas podríamos llegar a nivel 0 con la enfermedad.

Comenzamos tratamiento de pinchazos y pastillas y tuviste una mejora bastante buena. Yo estaba ilusionada pensando que todo iría bien pero no fue así. Pasados ya varios meses de tratamiento, tú no levantabas cabeza y yo empecé a desesperarme. Llegamos a un punto tal, que tus articulaciones se inflamaban y eras incapaz de levantarte y caminar. Te cambió hasta la mirada y parecía que siempre estabas triste.

El veterinario recomienda que lo mejor es dejarte marchar

Tras varias visitas al veterinario, éste me dijo que no quedaba más remedio que dormir y yo me vine abajo totalmente. ¡No! ¡Mi bebé no! ¡Algo podremos hacer! Pero el veterinario me dijo que no te hiciera sufrir más. Así que tuve que tomar la decisión más difícil de mi vida: decirte adiós.

Fui al veterinario un 30 de Diciembre contigo, te bajé del coche y me tiré un buen rato  contigo en el suelo. Sólo quería sobarte, darte besos, tocar cada parte de ti, olerte. Quería quedarme con todo aquello en mi memoria. Era el último rato que íbamos a  pasar juntos y yo no podía parar de llorar. Tú pegaste tu cabeza contra la mía y parecía que entendías lo que iba a pasar. Eras tan bueno mi amor, que sin rechistar subiste a la mesa del veterinario y te dejaste hacer.

Te acompañé hasta el final…

Te durmieron y una parte de mi gritaba ¡Para puta loca! ¡Qué estás haciendo! ¡Es tu perro! ¡Tu niño! ¡Tu bebé! ¡Como le haces esto! Y mi parte racional decía que te dejase ir, que era lo mejor que podía hacer para que no sufrieras más. Me quedé a tu lado todo el tiempo, desde que te durmieron hasta que el veterinario me dijo que ya te habías marchado.

Creo que jamás podré olvidarme de tu cuerpo en aquella mesa, de como me mirabas y apoyabas tu cabeza en la mía y como parecía que entendías lo que estaba pasando. En mi cabeza no hacía más que retumbar palabras como “lo siento mi vida, lo hago para que no sufras”, “siento no haberte cuidado mejor”, “ojalá nunca me olvides porque yo prometo no hacerlo”, “no me puedo creer que no vayas a conocer a Nico”, “te prometo que algún día volveremos a vernos”. Fue tan doloroso para mí, que el maletero de mi coche no se tocó en meses. Estaba lleno de pelos de mi papotes y me negué a tocar aquello.

Nunca me arrepentiré de haberme quedado hasta el final junto a mi niño ya que para mí fue imprescindible acompañarle en un momento como aquel. Él parecía que me buscaba continuamente y que quería sentirme encima, como si quisiera que vigilase todo el proceso.

Cuando Sparrow se marchó, tomé la misma decisión que con mi Tiza: Incinerarle. De esta manera guardo sus cenizas y el día que mi cuerpo decida marcharse quiero que nos junten y nos tiren a todos en el pantano. Aquel pantano en el que hemos disfrutado tanto, en el que  guardo tantísimo buenos recuerdos y en el que parece que les veo cuando miro a ciertos lugares.

Ahora me tocaba lo peor de todo, aprender a vivir sin tí. Tardé dos años en superar esto, dos años en los que pensaba en ti y no podía parar de llorar. Dos años pensando en lo injusto que era todo. Pero ahora mi amor, pienso en ti y solo me vienen buenos recuerdos. Este año hubieras cumplido 10 años mi vida.

Si tienes que dormir a tu perro, quédate hasta el final con él o ella. Ellos te lo agradecerán eternamente y tú podrás descansar tranquilo al saber que estuviste junto a tu mejor amigo hasta el final.

About the author

mrcolubi

Titulada en adiestramiento y etología canina. Formación en diferentes cursos sobre cambios de conducta, perros para seguridad, nutrición canina, peluquería canina. Mi mayor hobby es ir a las exposiciones caninas de belleza a competir con mi perra.