Mi perro gruñe, ¿qué debo hacer?

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En algún momento de su vida un perro gruñirá. Eso puede significar muchas cosas, pero no necesariamente implica, que el animal vaya a tener un comportamiento agresivo inmediato; simplemente es una advertencia de que, algo o alguien le está haciendo sentir incómodo, intranquilo o agobiado.

¿Por qué gruñe un perro?

El gruñido es una de las tantas formas que los perros emplean, para comunicarse con su entorno. Gruñen para hacerle saber a quienes le rodean, que se sienten asustados, que padecen de algún dolor, que están inquietos por alguna causa o que creen que su territorio está siendo invadido.

El primer instinto de los humanos suele ser castigarlo y/o huir. Pero si el perro es nuestro no estaremos haciendo nada bueno por él, comportándonos así. Los dueños de canes deben comprender el significado del gruñido, para poder solucionar el problema de fondo, de forma adecuada y sin agresividad.

Nunca se deben ignorar los gruñidos, porque si no se soluciona a tiempo, es probable que el problema que los provoca, se agudice. Y mientras no se halle la causa de su actitud, una buena medida es avisar a los que están en contacto con tu peludo, que mantengan una distancia prudencial con él, para evitar que se sienta en la necesidad de morder.

Nunca castigues a un perro por gruñir

Es comprensible que si tu cachorro gruñe cuando juega, te enojes y pienses que es una forma de agresión, pero si te dejas llevar por la ira y no intentas comprender, qué es lo que subyace detrás de este comportamiento, le estarás haciendo un flaco favor a tu peludo; ten muy presente que castigándole no solucionarás nada, posiblemente empeore la situación.

Y esto sucede, porque si un perro gruñe lo que en realidad está haciendo es advertir, que se siente muy intimidado y que el paso siguiente, muy posiblemente será morder. Por esa razón, si al gruñir se lo reprime o golpea, el perro se sentirá peor y lo más probable es que ataque. Además, si ese comportamiento se afianza, la próxima vez no avisará, porque asociará el gruñido con castigos.

Determina la causa del gruñido de tu perro

Un perro que gruñe intenta comunicarnos algo, que para él es de vital importancia que entendamos. Detrás de su actitud hay siempre un problema de fondo, que hace que se sienta incómodo, dolido y/o temeroso. Nunca debes prohibirle gruñir, sino que, tienes que buscar la causa que lo provoca y solucionar el problema, de forma de evitar que necesite volver a gruñir

Causas más comunes por las que un perro gruñe

Dolor

Cuando el gruñido de un perro tiene como causa principal algún tipo de dolor, notarás que, si le tocas ciertas partes del cuerpo que son las que están afectadas, el gruñido se intensifica, se transforma en gemido o hasta puede acabar en un mordisco, si el animal está sufriendo mucho.

Husky gruñe

El dolor es una de las causas más comunes por las que un perro gruñe

Es muy importante que prestes mucha atención a este tipo de gruñidos y que verifiques si van acompañados de algún otro síntoma, como pérdida del apetito, adelgazamiento y/o letargo. También puede darse el caso, que el perro se lama frecuentemente y hasta se muerda, en determinadas zonas del cuerpo, síntomas claros de impotencia y desesperación.

La solución es llevarlo inmediatamente al veterinario y advertirle al profesional de su comportamiento. Seguramente para hacerle las revisiones necesarias, habrá que recurrir a la colocación de un bozal o quizá haya que sedarle, para evitar que el animal se vuelva más agresivo, a causa del dolor y la ansiedad.

Miedo

Si tu perro les gruñe a otros perros, a determinadas personas (mayores, niños, etc.) o cuando se encuentra en sitios poco familiares, la causa de su actitud probablemente sea al miedo. También es normal que un animal se asuste de los cambios o le atemorizan ciertas situaciones (tormentas eléctricas, petardos) y su forma de expresar ese sentimiento podría ser gruñendo.

Lo mejor que puede hacerse en esos momentos es procurar, que el animal se adapte a la situación. Una buena manera de que acepte a otras personas es contar con la colaboración de amigos que, en vez de huir de él, le manifiestan confianza y le den motivos para relajarse e interactuar positivamente con ellos (mediante caricias, palabras suaves o chuches).

Cuando te encuentres con que tu perro les gruñe a otros perros machos, no temas darle la oportunidad de acercarse. No olvides, que el olor es uno de los sentidos que los canes emplean para “conocerse” y es muy posible que, si tu actitud es tranquila y confiada, él se sienta seguro, por lo que simplemente se acercará, los olerá y dejará de gruñir.

Si tu perro gruñe ante situaciones de gran tensión, como es la de que caigan rayos o que sea un día de fiesta en el que se tiran petardos, debes hacerle sentir seguro. Especialmente si es un cachorro, no debes atarle o dejarle solo. Lo que necesita es cariño y comprensión, para recuperar la confianza y perder el temor.

Un caso típico de miedo es el de un perro que gruñe de noche. Esto es muy normal cuando hay cambios en su vida. Por ejemplo, si se le trasladó de un sitio a otro (incluso dentro de la misma casa). Durante la noche puede ser que las sombras o los olores le produzcan miedo, así que debes demostrarle que sus temores son infundados. Recorre con él los espacios, iluminalos momentáneamente y sé paciente hasta que se acostumbre.

Perro gruñido

Aunque un perro gruña, si tienes que decirle no, hazlo con seguridad y confianza

Ten presente que si tu perro te gruñe si lo regañas o tu perro te gruñe cuando lo acaricias, eso indica que, más que confianza en ti, tiene temor. Dicho comportamiento es un claro indicador para que cambies de actitud de inmediato, por el bien de vuestra relación, sin caer nunca en la permisibilidad o en consentirlo todo

Cuando tengas que decirle NO a algo, hazlo con firmeza, pero sin autoritarismo. No le grites, pon énfasis en las palabras u órdenes y demuéstrale que el líder eres tú, pero que el cariño no está en entredicho.

Si te gruñe sigue acariciándole y demuéstrale afecto, para que se sienta seguro.

Territorialidad

El caso clásico de territorialidad es el del perro que le gruñe al cartero o a los repartidores.

Cada vez que alguien se acerca a su territorio, el animal lo presiente como una amenaza y por ello actúa de forma instintiva, defendiendolo.

Otro ejemplo es el que se presenta cuando tu perro le gruñe a quien quiera ocupar el sofá o su lugar en la cama.

La mejor forma de que los perros superen estos problemas de territorialidad es acudir a un adiestrador, para que le enseñe cuáles son los límites que debe respetar.

Si es un cachorro, los mismos dueños pueden solventar el problema hablándole firmemente, pero sin gritar y no permitiéndole que continúe con su actitud.

Posesión

Si te percatas de que tu perro gruñe cuando juega o tu perro gruñe cuando come, debes saber que, tanto sus alimentos como sus juguetes, sus chuches o un hueso, son para él sus más preciadas posesiones. Por eso es fundamental educarlos desde pequeños, para que ese sentimiento de posesión no resulte un inconveniente.

Aquí es importante tener en cuenta que los dueños de perros a veces festejamos determinados comportamientos, como cuando el cachorro gruñe mientras juega o cuando lo hace si acercamos la mano a su cuenco de comida.

Ese es un error muy común, porque tanto la actitud como el gruñido, resultan algo simpático en un animalito tan pequeño.

El problema está en que los cachorros crecen y los malos comportamientos se hacen costumbre y se afianzan. Por esa razón, los gruñidos deben corregirse en cuanto se manifiestan, porque si tu peludo se acostumbra a hacerlo, hará falta un esfuerzo mucho mayor para revertir la situación.

Acaba con los gruñidos de tu perro

La clave para terminar con el problema y que tu perro deje de gruñir, es buscar y en lo posible resolver, las causas que subyacen detrás de su comportamiento.

Cuando ya no sienta dolor o que su territorio está en peligro y aprenda que, sus cosas pueden ser tocadas por otros, sin que ello devenga en que se las quiten, ya no habrá motivos para que gruña.

El tema del dolor es fácilmente solucionable recurriendo al veterinario, los problemas de comportamiento, como son la territorialidad o el sentimiento de posesión pueden ser corregidos por ti, con firmeza, paciencia y cariño.

Si notas que la situación te supera tendrás que recurrir a la ayuda de un profesional.

Perros gruñiendo

Si no eres capaz de controlar a tu perro cuando gruñe, acude a un entrenador canino

En el momento en el que notes que los gruñidos no cesan por más que tu realizas todas las acciones que conoces encaminadas a solventar sus causas, debes plantearte muy seriamente ¿Cómo elegir el mejor entrenador para mi perro? y poner manos a la obra para hacerlo, lo antes posible.

Un conductista especializado en animales o un adiestrador de perros deberá evaluar a tu amigo peludo, para saber qué tipo de solución se debe emplear.

Según el grado de agresividad que encuentre detrás del gruñido, podría bastar un programa de entrenamiento específico o será necesario un proceso de reeducación más profundo.

Lo más importante es que tú tengas muy claro, que los gruñidos de tu perro no son un problema en sí mismos, sino que siempre hay algo que los provoca y que, si acabas con la causa, tu perro ya no tendrá que recurrir a los gruñidos.

Y una vez superada esta etapa, con seguridad ambos seréis más felices.

About the author

Sandra Monteverde

Nací en Uruguay, pero desde 2005 vivo en España. Soy redactora, correctora de textos, traductora y en mis ratos de ocio, literata (gané 19 premios literarios y hay mas de un centenar de relatos míos publicados por ahí). Mi bisabuela decía que el que no quiere a los animales, no quiere a nadie, así que los amo a todos y tengo en casa un pequeño zoo: perra, gatos, conejos, jerbos, hámsteres, ratas, periquitos, tortuga, gallinas y los que quedan por venir.

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