Cómo escoger un veterinario excelente para nuestro perro

By Rosa Galisteo / 04/03/2018

Elegir una clínica veterinaria es una de las decisiones más compleja que debemos tomar al hacernos con un perro. Son muchos los factores que debemos tener en cuenta pero, cuando damos con ‘nuestro’ veterinario todo se vuelve más sencillo.

En este caso, os haré referencia a mi propia experiencia personal. Yo, por ejemplo, tengo un perro pequeño, un chucho callejero de nombre Lucky y él suele ir al veterinario más cercano, porque le va bien y no suele estresarse en la clínica. Pero mi marido tiene un perro (callejero también) y se recorre 30 minutos en coche para llevarlo a su veterinario, que está en otra ciudad. ¿Por qué lo hace? Por lo que él llama las dos ‘C’: confianza y comodidad. Pero no la suya (o la tuya), sino la de su perro, que sí lo pasa mal.

Elegir un veterinario es una decisión importante

Elegir un veterinario es una decisión importante

Atención a la experiencia a la hora de escoger un veterinario

Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de elegir un veterinario es la experiencia con perros que tiene. Como en todos los campos de la vida, la especialización es muy importante y una clínica que atiende mayoritariamente a gatos no tiene por qué ser buena con perros.

Es cierto que, en la mayoría de los casos, las clínicas urbanas no tienen esas diferencias y suelen atender animales domésticos sin importar tipo. Y cuando acudimos para la vacunación, por ejemplo, no debe resultar problemático. Pero si tenemos un perro que necesita cuidados específicos, es importante asesorarse primero del conocimiento que tiene el veterinario. Por ejemplo, si tenemos un Shar pei y el veterinario no ha tenido jamás contacto con uno, puede que no sepa tratar sus problemas de piel.

El único problema es que debes preguntar y esperar que el veterinario no te mienta. Otra opción es acudir a los foros sobre perros de tu ciudad y ver qué opinan de ese veterinario. Esta opción es, quizá, la más sencilla y fiable para conocer la opinión de otros dueños de animales. Pero, ojo, lo que es bueno para uno puede ser malo para otro.

Certificación de la clínica

La forma más sencilla de saber si una clínica cumple o no los requisitos legales -jamás acuda a una que no lo haga- es comprobar su certificación. El Colegio Oficial de Veterinarios entrega unos certificados que demuestran la profesionalidad de sus titulares, así como que la clínica reúne los requisitos mínimos de calidad, limpieza, higiene, seguridad…

Además, podemos encontrarlas certificadas en calidad por auditores externos, como el sello AENOR. En este caso, el sello otorgado por la Asociación Española de Normalización y Certificación te estará diciendo que se cumplen los requisitos de higiene, trato al animal, higiene y salubridad. Pero también de seguridad y trato con sus empleados.

Cómo elegir una clínica veterinaria

Perrito siendo atendido en una clínica veterinaria

A este tipo de certificados hay que unir los títulos propios de los veterinarios que os atiendan. Recordar que esta práctica está regularizada en España y que requiere un título universitario superior para ejercer la profesión. En caso de que no veáis estos títulos, podéis solicitarlos y, si os niegan su visionado, abandonar y denunciar la clínica en el colegio veterinario de vuestra ciudad.

Localización. ¿Está cerca de tu casa?

Tener la clínica cerca es fundamental en muchos casos, pero no siempre. Ya os exponía antes mi experiencia personal. Mientras uno de nuestros perros no tiene problemas por acudir a cualquier veterinario, el otro lo pasa realmente mal. Por eso, la localización es importante pero pueden primar otros factores.

Ahora bien, si está cerca de tu casa y cumple con tus requisitos, tendrás mucho ganado. En primer lugar, evitarás tener que coger el coche y podrás llevar al perro en un paseo. En segundo lugar, en caso de urgencia, siempre es bueno tener al veterinario cerca. Y, en tercer lugar, ganarás tiempo para dedicarlo a otras cosas.

Horarios y urgencias

Un aspecto importante es el horario de la clínica. Desgraciadamente, no siempre estarán abiertas cuando las necesitemos o sus horarios no son acordes con los nuestros. Busca una que te permita acudir siempre que lo creas necesario. Pero, sobre todo, ten en cuenta el horario de sus urgencias.

Normalmente, todas las clínicas abren de lunes a viernes en horario de mañana y tarde, y algunas lo hacen también en sábado. Pero podemos encontrar grandes hospitales veterinarios (en España, aún son infrecuentes) con horario ininterrumpido toda la semana. Respecto a las urgencias, que estas tengan horario de 24h es fundamental. Y con ello debes tener cuidado porque en ocasiones corresponden simplemente a poder ir sin cita previa.

Personalmente, más que el horario, me resulta especialmente importante que se cumpla el sistema de citas previas. No es raro llegar a tu hora y tener que esperar cerca de una hora a ser atendido. Y, cuando ocurre eso, no suelo volver.

¿Tiene alguna especialidad?

Aunque muchas de las clínicas urbanas que encontraremos en las ciudades son generales, en ocasiones podemos necesitar especialistas. Determinadas razas de perros -ya hemos comentado el caso del Shar Pei-, tienen dolencias propias que afectan a la piel o a los ojos. Por ello, es importante conocer las especialidades que la clínica tiene para saber si podrán o no atender a nuestro perro.

En ocasiones, algunas clínicas anuncian en su publicidad que poseen todo tipo de especialidades, desde oncología canina hasta ortopedia. Pero una vez que lleguéis a la clínica, confirmad que efectivamente las tienen, solicitad ver sus certificados y conoced a los veterinarios al frente de dichas especialidades. En el 99 % de los casos la publicidad será real, pero no siempre lo es. Y, en caso de no ser una gran clínica, duda cuando te digan que tiene una gran cantidad de especialidades, ya que eso requiere instalaciones amplias y maquinaria especifica para el tratamiento y prevención.

Pero, como en todo, lo primordial es conocer las necesidades de nuestro perro para saber qué especialidades podemos necesitar en el futuro. Todas las razas son más propensas  a unas enfermedades que a otras; conociendo bien a nuestro animal sabremos qué nos podrá hacer falta. 

¿Cómo son las instalaciones?

Personalmente, hay do

Cómo elegir una clínica veterinaria

Es importante que las salas de consulta estén limpias y desinfectadas.

s aspectos básicos que me hacen confirmar que una clínica es buena o no: la limpieza y el espacio. No es raro encontrarnos sentados en una sala de espera en la que nuestro pequeño chihuahua se las tiene que ver con un nervioso bóxer que no para de ladrarle a un gatito. Y, todo eso, con un propenso olor a perro que parece mostrar poca higiene en el recinto. En esos casos no suelo volver porque si la presentación no es buena, ¿cómo será lo que no vemos?

La sala de espera

La higiene debe ser primordial en un lugar en el que los perros pueden ir por vacunación o por enfermedad. Por eso, es importante una buena ventilación. Y una buena limpieza. Esto evitará que un perro con pulgas, por ejemplo, pueda contagiárselo al de al lado. Amén de que es más agradable para todos un lugar limpio.

Y, a ser posible, un espacio amplio que permita que nuestro perro tenga una zona propia y no tenga que competir para poder sentarse. Además, si no se cumplen los horarios de las citas previas, podemos pasar bastante tiempo allí. Y todos sabemos que un perro nervioso en un espacio pequeño se convierte en una bomba de relojería.

Las salas de consulta

Las salas de consulta son lugares fríos y deben ser así. Observar que la mesa está limpia y que acaba de ser tratada con productos desinfectantes es importante. Además, esto debe extenderse al personal: batas, guantes desechables e, incluso, mascarillas, según qué casos, deben estar presentes.

He estado en lugares que no imaginaríais, con mesas llenas de pelo del perro anterior. He visto cómo jeringuillas usadas no eran desechadas como se debe y se tiraban en simples papeleras. Con el peligro que eso supone de contagio. Por eso, es importante que si un recinto no guarda la higiene necesaria, sin importar su fama previa, lo hagáis ver.

Compara antes de escoger un veterinario

Por todo ello, antes de elegir un veterinario, es importante comparar lo que tenéis en vuestro entorno. La primera opción no tiene por qué ser la definitiva. Hablad con otros propietarios de perros, compartid con ellos las experiencias y podréis ganar algo de ventaja para elegir correctamente.

Desgraciadamente, centros con gran  fama y una larga trayectoria terminan volviéndose obsoletos en sus métodos y herramientas. Mientras que otros más nuevos van a pecar de falta de experiencia. Busca el termino medio, y siempre teniendo en cuenta las dos ‘ces”: confianza y comodidad.

  • Confianza: tú no irías a un médico que no te inspirase confianza. No lo hagas con tu perro. Es importante estar seguro de que lo que nos cuenta es verdad y de que está actuando de buena fe.
  • Comodidad: la del perro, no la tuya. Para todos, lo más sencillo es llevarlo al lugar más cercano y ahorrarnos tiempo en el traslado. Pero puede ocurrir que nuestro perro lo pase realmente mal y ¿realmente no le ahorrarías el sufrimiento si pudieras?
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Rosa Galisteo

Filóloga y correctora ortotipográfica y de estilo

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